
Si estás en Cuenca, no te puedes perder Trivio, un bar restaurante que está en C. de Colón, 25. Este lugar tiene un rollo moderno e informal que te hace sentir como en casa. Aquí la comida es de primera: desde el sabroso jamón hasta las croquetas de jamón que son pura delicia. Perfecto para un plan con amigos o una buena comilona en familia. ¡Y ojo! Reserva tu mesa para asegurarte de no quedarte afuera.
Después de visitar la Parroquia de El Salvador, pasa por Trivio y disfruta de sus recetas mediterráneas y españolas que son un verdadero gustazo. Aquí puedes elegir entre el menú degustación o comer a la carta y siempre hay platos del día que te harán salivar. Vamos, que si buscas un ambiente acogedor con un toque único, este es tu sitio. ¡No te arrepentirás!
Trivio
Mapa Ubicación Trivio
Dónde se ubica el bar restaurante Trivio en Cuenca
Si buscas un buen sitio en Cuenca, Trivio es el lugar que necesitas. Está en C. de Colón, 25, 16002 Cuenca. Ahí te espera un menú degustación que está bastante bien, aunque, seamos sinceros, no te va a dejar con la boca abierta. Pero no le pongas pegas porque lo que sacan del horno es producto de la tierra y eso siempre tiene su mérito. Además, el trato es muy amable y el ambiente está genial para pasar un buen rato.
Ahora, una cosa que definitivamente no te puedes perder son las croquetas. De verdad, ¡son un must! Si te tiras por la opción de la barra o las mesas altas, vas a disfrutar de ese toque informal que siempre apetece. ¡Y ni se te ocurra dejar de lado las setas con curry suave! Todo está muy bien en relación calidad-precio, así que no te vas a quedar con hambre, eso está claro. Por cierto, no es necesario que reserves, así que puedes pasarte cuando te venga en gana.
En mi última visita, probamos nuevamente el menú degustación y fue una maravilla. Las croquetas, la mantequilla de ajo negro y la carne son un espectáculo. El servicio de 10 siempre mejora la experiencia y, si vuelves, te aseguro que no te va a decepcionar. Esta vez, el gazpacho de tomate verde y el encebollado fueron la bomba, y eso que ya habíamos estado hace 11 meses. Es un sitio que siempre sorprende.
Si tienes ganas de sabores tradicionales, este es el sitio. Ciervo y jabalí hacen parte del menú, y hay una gran variedad en el tastin. El local está renovado, aunque el servicio podría ser un poco más ágil para ser un restaurante de su categoría. Pero, oye, es un lugar imprescindible en Cuenca. La presentación de los platos es buena y tiene su toque creativo, aunque lo del polvorón de escabeche no fue el mejor acierto. En fin, si vas a optar por el menú largo, asegúrate de que realmente incluya lo que quieres, porque algunas cosas no están en el mismo barco.
Así que ya sabes, si te preguntas dónde se ubica el bar restaurante Trivio en Cuenca, está justo en C. de Colón, 25, 16002 Cuenca. Perfecto para una buena cena en buena compañía.
Cuál es el ambiente del restaurante Trivio
Si estás en Cuenca y te da hambre, Trivio es una parada obligatoria. Tiene un aire acogedor y es diferente a lo que estás acostumbrado. El trato es de 10, los empleados son súper profesionales y amables, te hacen sentir como en casa. Nosotros nos plantamos en la zona del restaurante y nos lanzamos al menú Trivio. ¡Una locura! Nueve platos llenos de sabor. Y si tienes alguna alergia o intolerancia, no hay drama, te adaptan el menú sin problema. Y lo mejor, la relación calidad-precio es bien justa, ¡buen sabor a un buen precio!
Si quieres algo más casual, también hay una barra con mesas altas para picar algo o tomarte una copa. Está perfecto si solo quieres tapear. La tarta de queso… ¡ni te cuento! Es una maravilla. Si te decides por el menú degustación, ten en cuenta que por 30 euros es un poco escaso, así que tal vez mejor lo dejes para una cena más formal. El restaurante Michelin de las Casas Colgadas está a la vuelta, pero Trivio tiene su propio encanto.
Nosotros elegimos lo que llaman el menú medio de 9 platos, y salimos más que satisfechos. La comida estuvo de lujo, con platos como la famosa croqueta Joselito, el Trisoto y el morteruelo de conejo con hojaldre que son simplemente brutales. Nos sorprendieron con un par de vinos muy interesantes durante el maridaje, así que eso suma puntos. Lo único que nos dejó un poco chafados fue que no nos ofrecieron algo dulce tras la cena, aunque pedimos infusión. Pero, en general, esto no le quita brillo a la experiencia. Totalmente recomendado si quieres vivir algo michelin sin dejarte un riñón.
Y en cuanto al ambiente, Trivio es el lugar ideal para disfrutar de la gastronomía en un entorno acogedor. Tienes mesas bajas y altas, perfecto para cualquier ocasión, ya sea para cenar a lo grande o para compartir unas copas y tapas. El servicio va a la par con la calidad de la comida, super atentos y rápidos. Si buscas platos bien elaborados y una experiencia gastronómica de alto nivel a precios ajustados, has dado en el clavo. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de comida ofrece Trivio
Todo el mundo habla de Trivio y no es para menos. Este sitio en C. de Colón, 25, tiene esa estrella Michelin que bien se merece. Si vas en grupo, los menús de degustación son la onda, aunque las raciones son un poco justas. Fuimos seis y tuvimos que compartir, pero eso nos dejó probar de todo. ¿Y la calidad? Espectacular. La presentación de los platos es de 10, y el precio no te va a dejar en la ruina. En serio, sabes que te están dando lo mejor.
La experiencia gastronómica es increíble. Cada bocado tiene aromas, sabores y texturas que traen a la mente lo mejor de Cuenca. Todo se sirve con cariño y pasión, y eso se siente. Hablando de platos, no puedo dejar de mencionar el huevo y el postre que son simplemente de otro planeta. Si quieres sacar el máximo provecho, ve por el menú de 15 pases, que es una maravilla.
Mención especial para su cerveza propia, que es buenísima. Todos los platos están preparados con productos locales, lo que le da un toque único. Elegimos el menú de 9 pasos con maridaje y, sinceramente, cada plato superó al anterior. Los camareros son super atentos y eso siempre mejora la experiencia. Merece la pena hacer la visita solo por eso. Sin duda, volveremos.
Pero no todo es perfecto, ojo. Nos contaron que las sillas altas son un poco incómodas. Y, aunque algunos platos como las patatas bravas o la escalivada no dejaron el mejor sabor de boca, y la sal del arroz y pollo se pasaron de rosca, el merengue de limón al final te hace perdonar todo. Así que, si vas, hay que tener en cuenta lo que quieres probar.
Ahora, si te preguntas qué tipo de comida ofrece Trivio, te cuento que es un viaje por la alta cocina con un toque de productos de la tierra, lleno de sabores auténticos y bien elaborados. Desde platos creativos hasta raciones más casuales en la carta del bar, hay para todos los gustos. ¡No te lo pierdas!
Cuáles son algunos de los platos destacados en el menú de Trivio
Hablando de Trivio, lo primero que hay que decir es que se lleva 5 estrellas sin dudarlo. El menú de 15 pasos que probamos fue todo un acierto, aunque hubo un par de platos que, pa' mi gusto, les faltó un poquito de chispa. Pero oye, el local está muy bien, espaciado y todo, lo que se agradece en estos tiempos del COVID. Además, el personal es top. Jesús se pasó un par de veces a saludarnos y contarnos de los platos, un gesto que se agradece un montón. Y si vas, no te olvides de pedir la croqueta. Es una delicia, pero no viene en ningún menú, así que hazme caso y pídela por separado.
El ambiente es otro punto fuerte. Estuvimos en la zona de barra y la vibra era muy agradable. El camarero que nos atendió era un crack, súper majo y muy atento. La comida, exquisita, el chef incluso preparó un menú especial para nosotros porque teníamos algunas intolerancias. Eso sí que es ser un buen chef: saber adaptarse y ser creativo. Todos los platos estaban ricos y muy elaborados. Y, aunque el precio ronda los 70-80 euros por persona, la calidad del servicio y la comida lo justifican completamente.
Fui con mi marido y mi hijo de 15 años y, sinceramente, salimos súper satisfechos. Elegimos el menú tradicional de 6 pasos por solo 32,50 euros y la relación calidad-precio fue increíble. El trato fue estupendo y sirvieron rápido, lo que se agradece. Aparte, el restaurante tiene pocas mesas, así que te pueden explicar cada plato y se esmeran en el servicio. Me encantó el factor sorpresa de no saber qué te iban a poner, ¡es como una aventura gastronómica!
Aprovechando que estamos en esto, algunos de los platos destacados del menú de Trivio son la ostra, la croqueta Joselito, la merluza y la presa ibérica. Todos son una delicia, aunque a mí el postre no me convenció del todo. Pero vamos, sería cuestión de gustos, porque la experiencia en general es de esas que se quedan grabadas en la memoria. La próxima vez, seguro que vuelvo a la zona de barra, porque todo pintaba tremendo y es más asequible. ¡No te lo pierdas!
Es necesario reservar mesa en Trivio
Ya te digo, si te pasas por Cuenca, no puedes dejar de visitar Trivio en C. de Colón, 25. Este lugar tiene 4 estrellas y una estrella Michelin, así que ya sabes que la calidad está garantizada. Lo mejor de todo es que el precio es más que correcto para lo que ofrecen, entre 50 y 60 euros por persona. La comida es una explosión de sabores que no te esperas, siempre con materias primas de calidad. Además, el ambiente es acogedor y el servicio está a la altura, los camareros son super atentos y se nota que se preocupan por que tu experiencia sea genial.
Si te gusta compartir, pide varios platos. Las croquetas son legendarias, están rellenas de una bechamel líquida que te va a dejar flipando. Ah, y no te olvides del postre, la tarta de queso en vaso es un must. Cada vez que volvemos, siempre repetimos los mismos platos… ¡porque son irresistibles! También hay un menú degustación de 15 platos que vale completamente la pena. El chef se acerca a ver cómo va todo, lo que le añade un toque personal al servicio.
Hablando del menú, el de 9 platos es una pasada, ¡y si lo acompañas con vino, mejor aún! Pero ojo, algunos aperitivos no estaban a la altura, como el polvorón en escabeche, que era un poco flojo. Sin embargo, las cocochas con manitas de cerdo y los platos principales, como la merluza y la pluma ibérica, son espectaculares. Y oye, aunque hubo un par de detalles que no nos convencieron, eso no quita que sea una experiencia recomendable.
Ahora, si te preguntas si es necesario reservar mesa en Trivio, la respuesta es sí, hazlo. Este lugar se llena rápido, y no te querrás quedar sin probar su menú. Así que, si decides ir, asegúrate de hacer tu reserva. ¡No te vas a arrepentir!
Trivio es un buen lugar para ir con amigos o en familia
Ya te dije que el Trivio tiene su encanto, pero no todo es perfecto. Fui siguiendo las recomendaciones que leí en Internet y quizás me hice muchas expectativas. Te cuento que mi impresión fue de 4 estrellas, que no está nada mal, pero hay cositas que podrían mejorar. A pesar de eso, disfruté de la cena y vale la pena. Los aperitivos son la bomba, ¡el polvorón de escabeche de cebolla fue lo que más me sorprendió! Eso sí, no es algo que repetirías a diario, pero es curioso, ¿a que sí? Y la famosa croqueta, sin duda, está a la altura.
Ahora, en cuanto a los platos principales, el menú comenzó con una ensalada que, sinceramente, no aportó nada. Si yo fuera el chef, ahorraría en esas cosas. Pero la pluma alta, con ese puré de tubérculo, estuvo sensacional. Los pescados en el menú también fueron un acierto. Sin embargo, el postre... buf. Una mezcla de sabores raros que dejó un regusto amargo. ¿Y el maridaje de vinos? Pues no me convenció del todo, se sentían un poco flojitos, aunque intentan apostar por lo ecológico.
Por otro lado, si hablamos del servicio y la atención, aquí sí que se llevan un 10. Los camareros son unos cracks y te hacen sentir como en casa, lo que también cuenta. Así que, te preguntarás, ¿es un buen lugar para ir con amigos o en familia? ¡Totalmente! Con su menú degustación y una estrella Michelin, es una experiencia que vale la pena compartir, a pesar de alguna que otra cosa que se podría mejorar. Así que, ya sabes, ¡anímate a probar y disfruta de la experiencia en el Trivio!
Qué opciones de menú están disponibles en Trivio
Te cuento, si no has estado en Trivio aún, te estás perdiendo algo grande. Este bar restaurante en C. de Colón, 25 es una joyita. Cuando llegas, te das cuenta de que el lugar es moderno y agradable, y el servicio de los camarerxs es de lo mejor. Siempre con una sonrisa y dispuestos a ayudar, eso marca la diferencia, ¿sabes?
La comida es espectacular, en serio. Las croquetas son una locura, ¡se deshacen en la boca! Si te gusta la pasta, la de aquí es ligera y sabrosa, perfecta para no sentirte pesado después. El tataki es otro nivel, tierno y buenísimo. Y no puedo dejar de hablar de la hamburguesa de buey… ¡madre mía! Tiene un sabor especial que te deja con ganas de repetir. Super recomendable, yo llevo yendo desde hace 4 años y he ido múltiples veces, sin duda, uno de los mejores restaurantes de Cuenca.
Por cierto, claro que he tenido alguna que otra vez que la comida me ha parecido un poco salada, pero en general, lo compensa todo. Si vas, prepara unos 30-40 € por persona, pero vaya que vale la pena. De la carta, tienes que probar las croquetas de jamón Joselito, el bocadillo cubano y las patatas bravas. Y no te olvides del postre de limón y la mousse de limón, que son increíbles.
Si te preguntas qué opciones de menú hay, pues la variedad no decepciona. Hay desde croquetas y unos platos de pasta hasta hamburguesas y esos postres que te llevan al cielo. En resumen, si quieres pasar una noche inolvidable, hazte un favor y ve a Trivio, no te arrepentirás, ¡te lo aseguro!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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