Restaurante Olea Comedor

Restaurante Olea Comedor

Si estás buscando un buen plan en Cuenca, Olea Comedor es el lugar que no te puedes perder. Ubicado en Avenida de Castilla-la Mancha, 3, este restaurante se lo curra con una cocina personal y diferente del chef Eduardo Albiol. Aquí la tradición se mezcla con lo moderno, y en su menú encontrarás un montón de 55 platos que son una maravilla: desde sabores mediterráneos hasta toques asiáticos y sudamericanos. ¡Un viaje gustativo en cada bocado!

No te dejes engañar por la carta reducida, en Olea saben cómo explotar cada plato. Si te lanzas por su tataki de atún, o el tartar de atún, prepárate para flipar. Además, tienen unas tartas de queso y helados que son la bomba. Aquí lo que importa es que la cocina es de alta calidad y siempre usando productos de la tierra. ¡Así que ya sabes, cuando estés por Cuenca, no dudes en pasar a disfrutar de esta joya gastronómica!

Restaurante Olea Comedor

Restaurante
Valoración media: 4,7
Opiniones: 731 Reseñas
Dirección: Av. de Castilla-la Mancha, 3, 16002 Cuenca
Teléfono: 628 85 97 42

Página web

oleacomedor.es

Horarios Restaurante Olea Comedor

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércoles13:30–15:30, 21:00–23:00
jueves13:30–15:30, 21:00–23:00
viernes13:30–15:30, 21:00–23:00
sábado13:30–15:30, 21:00–23:00
domingo13:30–15:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Olea Comedor

Dónde se encuentra Olea Comedor

¡Tío, si estás en Cuenca y aún no has probado Olea Comedor, te estás perdiendo algo muy top! Este lugar está en Av. de Castilla-la Mancha, 3, 16002 Cuenca, y es un auténtico descubrimiento. Yo fui a cenar con unos colegas y la experiencia fue de 5 estrellas. El ambiente es super tranquilo, perfecto para charlar y pasar un buen rato. Y lo mejor, el servicio es de lo más atento. ¡Aplauso para el equipo, en serio!

La carta, a primera vista, puede parecer un poco cortita, pero aquí es donde viene lo mágico: decidimos compartir todos los platos. Y, ¡madre mía!, ¡qué delicias! No esperes platos principales típicos, aquí se juega en otra liga con sabores que quitan el hipo. Eso sí, los postres no fueron del todo nuestro rollo, sobre todo el de helados y cuscús, pero el resto... ¡brutal! La comida, el servicio y el ambiente se llevan un 5 en todo.

Te cuento, un par de amigos y yo salimos encantados. Al principio, dudé un poco viendo la carta, pero la verdad es que me voló la cabeza. José fue un crack recomendándonos y dándonos consejos. La verdad, sin su amabilidad, no habría sido lo mismo. Si quieres una cena rica, a buen precio (entre 30-40 € por persona), y además con un ambiente que te invita a quedarte, no lo dudes: ¡Olea Comedor es el sitio!

Cuando fuimos a cenar, nos pedimos un Tartar de Atún Rojo, un Lomo Saltado y terminé probando la Tarta de Queso con Mango, que es un bombón. La calidad-precio es brutal, salimos bien satisfechos y con ganas de volver. Y la próxima vez, ¡ni lo dudes! Se recomienda ir en grupo, sobre todo si quieres probar más cosas y hacer el plan más divertido. de Castilla-la Mancha, 3. ¿A qué esperas para ir? ¡A darle! ️✨

Quién es el chef de Olea Comedor

Mira, si estás buscando un sitio donde comer bien en Cuenca, Olea Comedor es la opción. Estuvimos allí hace dos semanas y, la verdad, nos encantó. La comida es fabulosa y el ambiente está muy chulo. Al principio tardaron un poco en atendernos, pero una vez que hicimos el pedido, todo fue sobre ruedas. Pedimos atún, remolacha, chopsuey y mejillones, y aunque a los dos primeros les faltaba un pelín de sal, estaban buenísimos. El gazpachuelo que acompañaba al atún fue una delicia. Y el plato de remolacha era original, ¡el chopsuey tenía un sabor impresionante! Pero lo mejor fue el mejillón con brócoli: increíble. Cuando llegó a la mesa, nos sorprendió por su presentación y al probarlo, alucinamos. Hacía tiempo que un plato no me dejaba así.

Luego, de postre pedimos un couscous. Estaba bien, pero no nos sorprendió tanto como el resto. La relación calidad/precio es inigualable, alrededor de 30-40 € por persona. Siendo sinceros, este lugar se merece una 5 estrellas por todo: comida, ambiente y servicio. Ahí estuvimos disfrutando y, de verdad, lo recomiendo a cualquiera que pase por Cuenca.

Y no es solo nuestra opinión. Otros visitantes dicen que la experiencia en Olea Comedor es increíble: desde el servicio hasta la comida e incluso el ambiente. La carta tiene unos 10 a 15 platos, justo lo necesario para no volverte loco. Todos están espectaculares, y al final, todo suma para una experiencia que vale la pena repetir. Como una familia venida del norte, ¡ojalá hubiese un sitio así en Cantabria!

Me encanta que sean flexibles con las restricciones alimentarias. A pesar de ser alérgicos a varios alimentos, se aseguraron de contarnos lo que podíamos comer y hasta se mostraron dispuestos a adaptar algunos platos. La calidad es muy buena, y a nosotros nos salió por unos 27 €. Acordaos de pedir el té de algas si hace frío. Ese sabor a limón es lo que te anima el día. Además, los tallarines de verduras con leche de coco son una pasada, y las albóndigas de vaca con ajo negro… ¡sabrosas a más no poder!

En cuanto al chef de Olea Comedor, no tengo su nombre, pero con esas delicias que sirven, tengo claro que debe ser un verdadero artista de la cocina.

Qué tipo de cocina ofrece Olea Comedor

Si estás en Cuenca y no has ido a Olea Comedor, ¡estás perdiendo el tiempo! Este lugar tiene 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. La experiencia es brutal: comida deliciosa y la atención es tan cercana que te sientes casi como en casa. Ideal para una cena con un amigo o tu pareja, el precio por persona se mueve entre 20 y 30 €, así que no te va a arruinar. Platos imperdibles: el tartar de atún rojo, el chop suey y no te olvides de la papada ibérica. Aunque, sí, aparcar por esa zona es un auténtico desafío.

Ahora, no todo es perfecto. Hay algunas opiniones que dicen que el lugar es un poco reducido y que el servicio puede ser algo apático. Un par de comensales se sintieron un poco raros con la atención, parece que no siempre tienen la misma onda. Pero la relación calidad-precio es de 4 estrellas. A pesar de eso, el tartar de atún sigue siendo la estrella y definitivamente debes evitar el cuscús de chocolate que ha dejado a más de uno con mal sabor de boca.

Pero, ¡vamo’! No todo es negativo. La buena noticia es que el servicio es generalmente de primera. La carta de vinos es amplia y variada, perfecta para acompañar esos sabores tan intensos de su cocina. Si vienes de Madrid, aquí te va a parecer barato. Así que, guardad un hueco para la causa limeña, que también está de lujo.

¿Y qué tipo de cocina ofrece Olea Comedor? Te diría que es una mezcla de creatividad y tradición, con platos que van desde el tartar de atún rojo hasta la tarta de queso con mango. Un festival de sabores que no te puedes perder si andas por Cuenca. ¡A darle que vale la pena!

Cuántos platos hay en el menú de Olea Comedor

Mira, si estás buscando un buen sitio para cenar en Cuenca, Olea Comedor es una opción que no te va a dejar tirado. Lo que mola de este lugar es que, aunque la carta es cortita, cada plato que ofrecen está cuidadosamente pensado. Yo probé el tartar de atún (un clásico de 16€) y el steak tartar, y la verdad, ¡los dos son una bomba! La calidad de la carne está de lujo. Pero también tienes que darle una oportunidad a la papada de cerdo con esa salsa cantonesa y pepinillos que le da un toque que no te esperas. Solo 11€, y quedas más que satisfecho.

La burger con cebolla caramelizada y mostaza Dijon es el toque final perfecto. 8€ para un buen bocado que mezcla lo dulce y lo picante, ¡no te la pierdas! En cuanto a los postres, tengo que ser sincero, el cous cous con helado de chocolate y naranja no me voló la cabeza, pero la tarta de queso, que llevaba mango por arriba y galleta por abajo, ¡esa es un must! Pídela sí o sí.

El ambiente es chido y el servicio es de 10. Son todos muy majos, se nota que disfrutan lo que hacen. En cuanto al precio, entre 20-30€ por persona está bien, porque la calidad se nota. Para que te hagas una idea, en su menú no hay mucho, pero lo que hay está riquísimo y bien pensado. Así que, al final, si te preguntas ¿cuántos platos hay en el menú de Olea Comedor?, aunque no tengo un número exacto, con la variedad que tienen, seguro no te quedas con ganas de más. ¡No dudes en venir!

Qué influencias culinarias se encuentran en los platos de Olea Comedor

Así que, hablando del Restaurante Olea Comedor en Cuenca, la cosa pinta muy bien. 5 estrellas, amigo. Definitivamente, es un lugar que tienes que visitar. Pedimos varios platos para compartir y, la verdad, fue un acierto total. El atún que te preparan allí es una locura, viene de una forma bien distinta a lo que esperas y ¡vaya sorpresa! Luego está el chop-suey de calabacín y zanahoria, que fue un espectáculo, uno de los mejores platos que he probado en mucho tiempo. No puedo dejar de mencionar la papada, que fue una recomendación del camarero, y ```wow```, no pudimos acertar más. Las carrilleras estaban para chuparse los dedos, con una salsa que te lleva a otro nivel.

Los postres también son pura magia. La cheesecake estaba espectacular, muy difícil de encontrar algo tan bueno como eso. Aunque normalmente no me flipan, esta lo merece. Y la manzana asada, gente, ¡qué delicia! No era muy dulce y tenía ese puntito crujiente fresco que la hacía única. El único plato que se quedó un poco a medias para mí fue el cuscús, que le faltaba un poco de personalidad y las especias del chocolate apenas se sentían, pero oye, no todo puede ser perfecto.

Pero ojo, no todo es color de rosa. Hay otras opiniones que no son tan positivas. La decoración es moderna, pero está un poco alejada del meollo turístico, y eso puede ser un rollo. Tuve una experiencia en la que esperé una hora para el primer plato. El tartar de atún rojo y alcachofas estaban ricos, sí, pero las raciones eran justitas. Y la hamburguesa era seca como cartón, un punto bastante flojo. Ese sitio tiene que mejorar.

Ahora, la buena onda del ambiente y la atención te atrapan. Es acogedor y el personal es super atento. Casi toda la carta es adaptada para celiacos, así que si ese es tu rollo, estarás de suerte. La carta es muy original, con un festival de sabores e influencias culinarias que van desde lo clásico hasta un toque más moderno, con guiños a la gastronomía internacional. Así que, sí, si pasas por Cuenca, no te lo puedes perder.

Cuáles son algunos de los platos destacados que se pueden encontrar en Olea Comedor

La verdad, si estás buscando un sitio para comer en Cuenca, Olea Comedor es un must. Este lugar tiene 5 estrellas por una razón. La cocina innovadora que ofrecen te va a dejar flipando. ¡Los sabores son diferentes y de calidad! Y lo mejor de todo es que puedes ver cómo cocinan gracias a que tienen la cocina a la vista. Ya te digo, el atún que sirven es espectacular, y ni hablar del postre de manzana asada, que está sorprendentemente bueno. Las camareras están súper profesionales, así que la atención es un 10.

El ambiente es acogedor, aunque el local es pequeño, así que asegúrate de reservar. Serious, vale la pena totalmente. Los platos tienen fusiones interesantes, hasta peruanas, y te juro que algunos te van a sorprender. Además, los precios son bastante razonables para la calidad que ofrecen. Si quieres disfrutar de una experiencia buena, con un rango de 30-60 € por persona, es el sitio ideal.

Y no te preocupes si eres vegetariano, tienen opciones para ti. También es accesible para sillas de ruedas, así que no hay excusas. Ya te digo, ve con cuidado al pedir porque las raciones son generosas. Un consejo: empieza con el aperitivo porque ya te va a poner en modo gourmet. Yo no sé tú, pero estoy ya deseando volver.

¿Y cuáles son algunos de esos platos destacados en Olea Comedor? Para que te hagas una idea, definitivamente tienes que probar la carne, que es de calidad buenísima, el chop suey que está riquísimo, y si te gusta el dulce, no olvides la tarta de queso. La cosa va así: comida top, atención increíble y un ambiente que invita a quedarse. ¡No hay duda de que es un sitio para disfrutar!

Qué especialidades ofrecen en relación al atún

La verdad es que el Restaurante Olea Comedor en Av. de Castilla-la Mancha 3, Cuenca es un hallazgo brutal. Nos paramos ahí de paso y, a la primera, nos quedamos encantados. Cinco estrellas no son ninguna broma. La comida fusión que hacen es una explosión de sabores, ¡te lo juro! Sabores intensos que te llenan la boca y te dejan con ganas de más. Además, el servicio es atento y cercano, te hacen sentir como en casa. Sin duda, este sitio se ganó una segunda visita.

Hablando de la comida, no puedo dejar de mencionar el tartar de atún rojo que nos pusieron. De verdad, si hay algo que hay que probar ahí, es ese platillo. La combinación de texturas y sabores es simplemente top. Y no te olvides de la tarta de queso con mango para el postre, me atrevería a decir que es la mejor que he probado en mi vida. Las fotos que hice solo aumentan las ganas de volver a por más. Aproximadamente, te vas a gastar entre 20 y 40 euros por persona, según lo que pidas, pero vale cada céntimo.

El lugar por fuera no promete demasiado, pero una vez que entras, el ambiente se siente moderno y acogedor. Aunque es un poco austero, la cocina abierta le da un toque especial. La carta no es muy extensa, pero eso no importa porque cada plato suena delicioso y lo que probamos fue muy rico. Los espárragos con Txangurro estaban buenos, aunque no tanto como el tartar o la causa limeña, que son un must. Y la hamburguesa con cebolla caramelizada y mostaza Dijon... ¡uf! Realmente no tiene desperdicio.

Y ya que hablamos del atún, hay que decir que Olea se destaca por su tartar de atún rojo. La manera en que lo preparan resalta el sabor fresco y me dejó con un buen sabor de boca terminado el plato. Sin duda, si pasas por Cuenca, Olea Comedor es un lugar que no puedes dejar de visitar. Estarás deseando volver tan pronto salgas. ¡Contad conmigo, fan total!

Olea Comedor ofrece postres

Hablemos de Olea Comedor, que está en la Av. de Castilla-la Mancha, 3, 16002 Cuenca. Si buscas un lugar con 4 estrellas y una experiencia de comida chula, este es tu sitio. Platos bien cuidados e inspiraciones de todo el mundo, donde los vegetales son los protagonistas. La atención es súper amable y el ambiente es bastante acogedor. Para cenar, te puedes gastar entre 30 y 40 € por persona. ¡No te olvides de probar la presa ibérica! Es un 10.

Ahora, si te digo que este lugar merece la pena, es porque de verdad lo es. La comida, los sabores, todo está mejor logrado de lo que te esperas. Entre los platos que probamos, el cous cous dulce con helado de chocolate se robó el show. Y, por cierto, pedimos presa que no estaba en la carta, y también un 10 en sabor. Para ser sinceros, es que todo lo que pedimos estaba de lujo. Este sitio tiene 5 estrellas en toda regla.

Y ya que estamos, lo que me encanta de Olea es que no se anda con florituras, tiene una cocina de autor que va al grano: sabor y calidad. Si buscas algo diferente, no te puedes perder el tartar y la causa limeña. Esta última, con chicharrón, es increíble. Y no olvidemos la papada, que se volvió mi favorito. Así que sí, es de los mejores de Cuenca, sin duda alguna.

¿Y qué hay de los postres? ¡Claro que sí! Tienen opciones superbuenas también. La tarta de queso con mango y ese cous cous dulce te van a dejar con ganas de más. Así que si eres de los que no se va sin un buen postre, acá no te vas a decepcionar. Así que ya sabes, si estás por Cuenca, dale una oportunidad a este rincón de sabores.

Cuáles son los más recomendados

Mira, si estás en Cuenca y buscas un buen lugar para comer, Olea Comedor es el sitio al que tienes que ir sí o sí. Te lo aseguro, le pongo 5 estrellas porque la experiencia es de esas que te hacen querer volver. El menú no es extenso, pero ojo, está muy bien pensado y vale la pena probarlo todo. He ido un par de veces y cada vez me sorprende más. El Lomito Saltado y el tartar de atún con frambuesa son de otro nivel, también el bacalao con puerros… y no hablo de los postres, que son una maravilla. Además, los precios son bastante asequibles, por unos 80-90 € por persona, comes de lujo.

No sé tú, pero el pollo limeño con chicharrón que sirven ahí hace que se me haga la boca agua solo de pensarlo. La atención es brutal, muy profesional, y eso suma un montón. Checa el cheesecake de mango y el cuscús de chocolate y naranja, si no los pruebas, te estás perdiendo un must. Todo está repleto de sabores y texturas que te dejan encantado. Para mí, es imposible no volver.

Y vale, hablemos de la calidad-precio. Olea es probablemente el mejor restaurante de Cuenca. Todo lo que probé estaba riquísimo y me sorprendió la presentación. La nueva ubicación tiene más espacio y puedes ver a los chefs en acción. ¡No daba ni tiempo para hacer fotos de lo bueno que estaba todo! Y sí, es comida de fusión, así que si no te atreves a salir de lo clásico, tal vez no sea para ti, pero si quieres algo diferente, este es tu lugar.

Y ya te digo, da igual lo que elijas, todo está bueno. Olea es el sitio si quieres una experiencia gastrónomica que no se olvide fácil. Así que ya sabes, ¡hazte un favor y ve a Olea!

Cómo garantizan la calidad de los productos en Olea Comedor

Ya te digo que en el Restaurante Olea Comedor hay que hacer una parada obligatoria si andas por Cuenca. La cocina está a otro nivel, un rollo "Cuenca-Fusión" que mezcla lo tradicional con un toque moderno de sabores. Por ahí te puedo contar que la experiencia global tiene muy altas notas, ¡es un 5 estrellas! Sin embargo, le quedan algunas cosas por ajustar. Por ejemplo, el huevo a baja temperatura con sobrasada pierde un poco la potencia: hay tanto de crema que casi no se nota el sabor del huevo, aunque la sobrasada le da un giro original.

Luego tienes el steak tartar, que es de buena carne, pero al pedirlo un "poco alegre" le metieron tanto tabasco que ya no podías disfrutar la calidad. Pero no todo es eso, el tartar de atún rojo está para chuparse los dedos y el calamar con zarajo está perfecto, con un punto de plancha súper fino y ese crujiente que contrasta que hace que todo se suba de nivel. Y el rey de los platos es la papada a la cantonesa, la grasa de la papada se equilibra de maravilla con la salsa y es una explosión de sabor en la boca. No podés olvidarte del postre, un cheese cake que, si bien es fino, te deja con ganas de más.

Te cuento que la carta de vinos es cortita, pero está llena de cosas interesantes y a buen precio. En nuestra visita pedimos dos botellas de vino de Navarra, de la variedad Graciano, a solo 14€ la botella. Te va a limpiar el paladar perfecto antes de cada plato. El servicio, man, sobresale, la atención del dueño-chef es top, rapidito y te hace sentir como en casa. Con todo esto y dos botellas, salimos a 25€, lo que está de lujo. La verdad, hay que visitarlo porque, con un par de ajustes, seguro se convierte en una referencia de la zona.

Y sobre la calidad, mira, en Olea Comedor tienen un compromiso con los productos locales, que es clave para su cocina. Se nota que están buscando siempre lo mejor en frescura y sabor. Así que cuando te sientes a comer ahí, sabes que lo que estás probando, además de ser rico, tiene una historia detrás y es de confianza. Combinan el talento de su chef con materias primas de la zona y eso se nota en cada bocado. Sin duda, no te lo podés perder.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business

Artículos relacionados