La Casa de los Duendes

La Casa de los Duendes

¿Buscas un sitio chido en Alzira para comer algo rico o tomar unas copas? La Casa de los Duendes es el lugar ideal. Situado en Plaza Concha Piquer, 1, este bar restaurante no solo es acogedor, sino que también tiene un menú que te va a hacer la boca agua. Desde sus sabrosos laing y rape, hasta una paella que te deja pidiendo más, aquí la gastronomía casera es el nombre del juego. Y no te preocupes por perderte, la ubicación es tan buena que llegar en horas punta es pan comido.

En La Casa de los Duendes, la diversión y el buen comer están asegurados. Ya sea que quieras desayunar, almorzar, cenar o simplemente pasar el rato, este sitio lo tiene todo: aire acondicionado, zona infantil para los peques y hasta una terraza para disfrutar del buen clima. Con capacidad para 120 personas y precios que arrancan desde 8,20 euros, seguro que encuentras algo que te haga sonreír. ¡No te lo pienses más y date una vuelta, que la comida aquí es de otra galaxia!

La Casa de los Duendes

Bar restaurante
Valoración media: 3,9
Opiniones: 538 Reseñas
Dirección: Plaza Concha Piquer, 1, 46600 Alzira, Valencia
Teléfono: 962 40 41 46

Horarios La Casa de los Duendes

DíaHora
lunes8:00–20:00
martes8:00–20:00
miércoles8:00–20:00
jueves8:00–20:00
viernes8:00–24:00
sábado9:00–24:00
domingoCerrado

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Casa de los Duendes

Dónde se encuentra La Casa de los Duendes

¡Oye, colega! Si estás buscando un lugar para comer en Alzira, La Casa de los Duendes puede ser tu movida. Este bar-restaurante en Plaza Concha Piquer, 1 tiene una carta original a buen precio. La comida está presentada a lo grande y, con un precio entre 10 y 20 € por persona, te aseguro que no te vas a quedar con hambre. El ambiente es súper bonito y atractivo, ideal para ir con los críos a buscar esos duendes que están escondidos por ahí. Hablando de ambiente, la peña ha valorado este sitio con 5 estrellas en ambiente. ¡Es para disfrutar!

Ahora, no te voy a engañar, hay críticas que duelen. He escuchado de gente que se ha llevado una gran decepción con el desayuno, pidiendo tostadas de jamón y queso y recibiendo un panecillo con una loncha de jamón tan finita que parece una hoja de papel. La puntuación de esas tostadas fue un 1 en comida y en servicio, ¡vaya tela! Así que si decides ir, mejor no te olvides de preguntar bien antes de pedir algo.

Pero lo que más duele son las experiencias malas con el servicio. Un grupo con reservada para 30 personas fue plantado en plan “aquí no hay nada preparado”. Además, comentarios sobre un parque de bolas en condiciones pésimas que dan miedo. La seguridad de los peques no está para tomarse a la ligera. Así que ya sabes, si llevas a los enanos, pásate a ver primeiro cómo está eso.

Entonces, para contestar a la pregunta de dónde se encuentra La Casa de los Duendes… está en la Plaza Concha Piquer, 1 en Alzira, Valencia. Si decides arriesgarte, que sea al mediodía, porque de noche parece que el servicio se duerme un poco. ¡Suerte y que te pongan una buena comida!

Cuál es la dirección exacta del bar restaurante

Mira, te cuento que La Casa de los Duendes en Plaza Concha Piquer, 1, 46600 Alzira, Valencia es un sitio que tiene sus luces y sombras. Ayer estuve cenando allí para fin de año y tengo que decir que me llevé una grata sorpresa. La comida estaba buenísima y lo mejor de todo, ¡venía en abundancia! La atención estuvo a la altura, así que si buscas un plan agradable para cenar o tomarte algo, este lugar está bastante bien, sobre todo si llevas peques, ya que tienen un parque de bolas donde se lo pasan genial.

Pero no todo es color de rosa. Escuché a un grupo que organizó una comida de 30 personas, tenían la mesa reservada desde hace dos semanas y aún así los dejaron tirados. Les dijeron que no podían sentarse juntos y, para colmo, les hablaron de mala manera. Ya te digo que después de eso, ninguno volverá, y se entiende, porque ¿quién quiere arriesgarse a pasar un mal rato?

Luego, hay otros que han tenido experiencias nefastas, como la chica que se quejaba de que la comida estaba vieja y el café parecía “agua sucia”, con la leche fría. Vaya desastre, ¿no? Eso no va con la buena imagen que yo tenía del lugar. Y lo peor de todo es escuchar que el dueño, que no lleva mucho en el negocio, no tiene ni un poco de tacto para tratar a los clientes. Vamos, ¡es que yo tampoco querría volver!

Los bocadillos son un must por lo que dicen, así que a lo mejor vale la pena probarlo una vez más para encontrar un buen momento, aunque con esas críticas me lo pensaría dos veces.

Por cierto, en caso de que te lo preguntes, la dirección exacta de La Casa de los Duendes es Plaza Concha Piquer, 1, 46600 Alzira, Valencia.

Qué tipo de comida se ofrece en La Casa de los Duendes

Hablando de La Casa de los Duendes, man, es un lugar que se lleva las 5 estrellas fácil. Desde que entras, te das cuenta de que el ambiente está increíble. Tiene ese toque bonito que lo hace perfecto para cualquier ocasión. La atención, ni se diga, es excepcional. El personal siempre tiene una sonrisa y se nota que quieren que estés a gusto. La comida, ¡wow! Menús variados que se adaptan a toda la familia, ideal para ir con los peques. Y hablando de niños, ¡hay un parque chulísimo y baños especiales para ellos! Así que si quieres relajarte y que los niños se diviertan, este es el sitio.

Claro que no todo es un cuento de hadas. He visto alguna que otra queja, y no me extraña. Un colega comentó una vez que el servicio fue horrible, con esperas eternas. No puede ser que te tarden más de dos horas en servirte. Y sí, lo de los platos vacíos y la respuesta “mala suerte” es simplemente inaceptable. Al final, la mala organización puede hundir la experiencia de cualquiera, y eso no se le pasa por alto a nadie.

Por otro lado, he escuchado que hay peña que pone el grito en el cielo por los precios. Algunos dicen que la calidad de la comida no vale lo que estás pagando. Ahí el tema se vuelve más complicado. Siempre hay margen para mejorar, y si el servicio es amable, eso sí que se agradece en un lugar como este. Pero, oye, si sales con olor a fritanga, eso es un punto negativo que no se puede dejar pasar.

Entonces, ¿qué tipo de comida se ofrece en La Casa de los Duendes? Básicamente, una mezcla que puede ir desde platos de tapeo hasta opciones más elaboradas. Pero sobre todo, tienen menús que se adaptan a todos los gustos, así que no te preocupes si vas con la familia o en una reunión de trabajo. Eso sí, no te olvides de preguntar por las opciones especiales, ya que hay variedad, pero también hay quien dice que mateo no te dejará más que decepciones. En fin, hay de todo un poco, así que ve y juzga por ti mismo. ¡Ya me contarás!

Hay opciones de platos típicos en el menú

Mira, te cuento que la Casa de los Duendes en Plaza Concha Piquer, 1, Alzira está dando mucho de qué hablar. A pesar de las malas reseñas que leí al principio, un martes decidimos arriesgarnos porque en Algemesí era festivo. ¿Y qué tal? La comida estaba muy buena y el servicio fue genial, ¡y eso que solo éramos nosotros comiendo! El menú de 8,50€ me dejó gratamente sorprendido, no esperaba mucho, pero la calidad y presentación de los platos no se quedaron atrás. No hay una carta inmensa, solo tres entrantes y tres segundos, pero hay que pensar que es un día de semana, así que lo veo normal.

La cena que tuvimos estuvo sabrosa y lo que más me gustó es que tienen variedad de cervezas para acompañar. Los camareros fueron amables, y otra cosa que se agradece, ¡el baño estaba limpio! El local es amplio, perfecto para ir en familia y está muy bien adaptado para llevar a los niños. Además, la decoración está cuidada y el ambiente es agradable.

Eso sí, como en todo, hay opiniones de todo tipo. Algunos no han tenido la mejor experiencia y mencionaron un servicio lento, o que las bravas estaban crudas, lo cual no se puede pasar por alto. Pero si vais en un buen momento, se nota que hay potencial. Yo te aconsejo ir cuando no esté a tope. Y para los peques, ¡tienen el parque de bolas! El menú infantil es decentillo y los bocadillos y hamburguesas que probamos estaban riquísimos.

Y respecto a los platos típicos, por lo que he oído, podrían incluir cosas como huevos estrellados con jamón serrano y otras delicias que se adaptan al menú. Entonces sí, hay opciones interesantes si buscas algo autóctono. En fin, si estás buscando un lugar donde comer o cenar con un buen rollo y que los peques se diviertan, la Casa de los Duendes podría ser una buena elección.

Se puede ir a La Casa de los Duendes para desayunar

La Casa de los Duendes en Plaza Concha Piquer es un sitio que, si buscas un buen plan, vale la pena darle una oportunidad. Cinco estrellas netas para el que busque buena comida y ambiente chido. Empecé con una ensalada caprese que estaba de escándalo, y acompañé con un variado de embutidos y esos chipriotas que no sé cómo explicarlos pero te dejan pidiendo más. Luego, el plato fuerte: bacalao y una carrillada que no te imaginás lo tierna que estaba. Todo increíble, y el postre ni te cuento, ¡divino! La atención, un 10, se nota que tienen ganas de hacer las cosas bien. Y con un precio por persona entre 10 y 20 € es un regalo.

Además, si tenés peques, es perfecto para celebrar sus cumpleaños. Todo está diseñado para que ellos se diviertan mientras tú te comes una cocina genial. La carta es espectacular y la calidad de la comida es inmejorable. La nueva gerencia ha hecho un gran trabajo, así que un aplauso para Marcos que ha llevado esto a otro nivel.

Claro, no todo es color de rosa, ¿eh? Algunos dicen que el ambiente es un desmadre cuando hay muchos niños. Si no estás en plan familia, puede que te desesperes un poco con tanto ruido, y las raciones, que a veces se quedan cortas para algunos. Pero hay un espacio bien pensado para que los niños jueguen, así que, si vas con ellos, no hay de qué preocuparse.

Por otro lado, hubo quienes llegaron y se fueron decepcionados. Hablan de un trato y una comida muy simple, y eso está feo, la verdad. Si la experiencia que contaron es la norma, mejor estar atentos a lo que pides. Por eso mismo es bueno tomarse el tiempo de investigar antes de ir.

Ahora, volviendo a lo importante, la pregunta del millón: ¿Se puede ir a La Casa de los Duendes para desayunar? La verdad, no sé si son la mejor opción para el desayuno, pero con toda la movida de tapas y bocadillos, seguro te puedes pasar a disfrutar algo entre horas. Aunque no parece que sea su fuerte, podrías sorprenderte. No dejes que las malas experiencias de otros te frenen. ¡Anímate!

Qué horarios de comida ofrece el restaurante

Y ya que estamos hablando de La Casa de los Duendes, déjame decirte, que no todo es color de rosa. Imagínate, un grupo de 30 personas para el almuerzo navideño y nos quedamos tiradas, mal atendidos y con un servicio que dejaba mucho que desear. Feliz Navidad a todos, pero desde luego, no volveremos. Después de eso, no sería la primera opción para mí.

Por otro lado, en otra ocasión, la cena se hizo eterna. Tardaron un montón en servirnos y, cuando llegó, las tapas eran de poca cantidad y el precio era más bien alto. Pedí una hamburguesa y, sin mentirte, era del pan de Hacendado con alpiste por encima. No una patata ni nada para acompañar. Al menos, hay que reconocer que los bocadillos están buenos, y si llevas a los peques, tienen un parque infantil que les saca una sonrisa.

Dicho esto, puede que las reseñas no sean justas. La verdad es que, si llevas a niños, está bastante bien. El ambiente es chido, los adultos pueden comer tranquilos mientras los peques se lo pasan genial en el parque. La comida es buena y el menú es abundante. Ya sabes, por unos 18 euros por persona, puedes salir bien alimentado, y el servicio es rápido y atento. Eso sí, el ruido se siente, pero bueno, hay que esperar eso en un lugar familiar, ¿no?

Al final, si decides ir, ten en cuenta que a veces el servicio de tupper te cobra 50 céntimos para llevar, la comida normalita, y el problema son los aseos, que estaban bastante asquerosos. Venir por los niños es la razón principal, por el parque, que está cuidado por monitoras. En cuanto a los horarios, el restaurante ofrece comida a partir de las 12:00 del mediodía y cenan hasta las 23:00, así que hay tiempo suficiente para disfrutar.

Es necesario hacer una reservación para comer en La Casa de los Duendes

Tío, si hay un sitio en Alzira que merece la pena, es La Casa de los Duendes. Siempre que vamos, nos hacen sentir como en casa, y eso es un puntazo. La comida es brutal: un brunch que te deja flipando y de precio no está mal, entre 10-20 € por persona. El camarero latino es un verdadero encanto, siempre con una sonrisa y listo para ayudarte. Además, tienen un parque infantil que es la caña, perfecto para los peques mientras los padres chillan de risa y se deleitan con un buen chupito al terminar. Aquí, tanto el servicio como la comida y el ambiente son de 5 estrellas.

Ahora, no todo es color de rosa, hay que ser realistas. Una amiga tuvo una experiencia que fue todo lo contrario. Se había hecho una reserva para el Día de la Madre, con todos los peques y tal, y al llegar se encontró con una locura total. 200 personas, un calor que flipas, y tras 1:45 horas de espera, no vino nadie a tomar nota. Al final, se fueron sin comer. Imagínate, los niños sin poder tocar un plato y el gerente, en plan “hay mucha gente”, y ni una disculpa ni nada. Para colmo, el parque infantil se convirtió en un campo de batalla con niños de diferentes edades, y las monitoras ni se inmutaban. Eso es un chasco de los grandes.

Así que, ¿es necesario hacer una reservación para comer en La Casa de los Duendes? A veces sí, pero como veis, la cosa puede descontrolarse. Puede que un día esté genial y al siguiente, te topes con un caos monumental. Si decides ir, mejor llamar antes o estar preparado para una espera larga. ¡Tú decides!

La Casa de los Duendes tiene zonas para niños

Mira, te voy a contar cómo fue mi experiencia en La Casa de los Duendes el otro día. Fui a un bautizo familiar y la verdad, ya empezamos un poco mal. Nos sentamos en la mesa y pedimos unas cervezas, pero al ratito nos llega un ticket de caja. Le pregunto al camarero si era necesario pagar la bebida y me dice que aún no había comenzado el evento. O sea, ¿a las 13:50 ya éramos 135 personas sentadas y no había empezado nada? ¡Toma ya! Empezamos bien, ¿eh?

Ahora, hablemos de la comida. Pedimos jamón, que sí, estaba en la península ibérica, pero el sabor... digamos que no era el mejor. La sepia en tempura era casi un chiste: ¡POTON y dura! Y la tarta de celebración, menuda decepción. Las raciones eran tan pequeñas que parecían translúcidas. Para colmo, al pedir cafés, el carajillo y el cremaet no entran en el menú y hay que pagarlo extra. Por si no fuera suficiente, al pedir una botella de agua para tres, ¡pum! Otro ticket más. ¿De verdad?

Por suerte, hay otra cara. Si un día decides ir entre semana, el menú es espectacular. El servicio mejora cuando ves a Javier y Cristian. Ellos son unos cracks. El sitio tiene potencial para pasarla bien aunque, sí, esos momentos de servicio son un poco inciertos a veces. Recuerda, antes el personal era mejor, pero hoy en día, puedes encontrarte a una chica morena que siempre está cerrando antes de tiempo, y otra rubia que hoy en día ha estado bastante bien.

Y si te preguntas si este lugar es apto para ir con los peques, ¡claro que sí! Tienen una zona infantil muy chula, con monitoras que se encargan de los niños. Lo que es un alivio, porque así tú y los demás padres pueden comer a sus anchas. La verdad, el ambiente está bien, es amplio, luminado y tienen menús muy variados, desde tapas hasta hamburguesas. Pero, ojo, que eso no quita los peros que hay con el servicio. Así que ya sabes, si vas con niños, hay algo ahí para mantenerlos ocupados. ¡Suerte!

El restaurante cuenta con aire acondicionado

Y bueno, ya te cuento un poco de La Casa de los Duendes en la Plaza Concha Piquer. No todo es color de rosa, aunque hay cosas buenas. Para los que tengan peques, ojo, porque no es apto para todos los niños. Mi niña, por ejemplo, apenas llegaba al mueble, así que si tu crío es de los pequeños, puede que se le haga un poco complicado. Encima, la zona de la cena es un poco incómoda, además, tienen esas máquinas de bolas que son un meme en sí mismas: los niños las ven y no pararán de pedir. Los monitores están bien, pero a veces parecen un poco perdidos, así que un pelín de mejora no les vendría mal.

Por otro lado, la comida... ¡menudo giro! El almuerzo tiene un quality-price excelente. Los bocadillos son una maravilla, de esos que no puedes dejar de comer. Y aquí es donde la cosa se pone buena: el trato con el personal, sobre todo con Miriam y Agustina, es de 10. En cuanto a la cena, aunque hubo algunos comentarios de que el servicio es un poco lento, la peña parece disfrutarlo, y con un parque infantil, los niños pueden jugar mientras tú te comes un bocata. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. Suena bien, ¿no?

Pero no todo es perfecto. Hay peña que ha tenido mala suerte con el combo y ha recibido aros tan secos que no se podían ni comer. Y la carne, si te la sirven pasada, ya sabes cómo se pone el ambiente. Sin embargo, el sitio es limpio y eso se agradece, además de que tiene juegos para que los más pequeños se distraigan.

Y en cuanto a la pregunta que muchos se hacen: ¿el sitio cuenta con aire acondicionado? Pues, por lo que dicen, no estoy muy seguro. No he leído nada sobre eso, así que puede que quieras preguntar directamente al llegar. ¡Ya me contarás!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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