
¡Ey, colega! Si estás buscando un lugar donde desconectar y rodearte de pura naturaleza, Hotel El Tablazo en Villalba de la Sierra es tu parada. Este hotel de 2 estrellas está a solo 20 km de Cuenca y ofrece un montón de opciones para disfrutar, como una amplia terraza con césped y vistas chulas al lago. Allí puedes pedir raciones, tapas y disfrutar de su barbacoa en verano. ¿Te imaginas? Todo en un entorno increíble junto al río Júcar y justo a la entrada del Parque Natural de la Serranía de Cuenca.
Además, si eres de los que les gusta pescar, aquí tienes una zona de pesca privada esperándote. Tiene 25 habitaciones que dan al río, al lago o a las montañas, y WiFi en las zonas comunes. El Ventano del Diablo está a un tiro de piedra, a solo 2 km. Y si quieres ver más sobre este sitio, puedes cotillear las 117 opiniones en Tripadvisor. ¡No te lo pienses, reserva ya y lánzate a la aventura!
Hotel El Tablazo
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Mapa Ubicación Hotel El Tablazo
Dónde se encuentra el Hotel El Tablazo
¡Hey, gente! Si estáis buscando un plan de escapada en un hotel que no es que sea un 5 estrellas, pero que se siente como uno, tenéis que echarle un vistazo al Hotel El Tablazo. Está en Camino de la Noria, S/N, 16140 Villalba de la Sierra, Cuenca. La ubicación es brutal, justo a la orilla del río, así que podéis dejar que los críos se bañen mientras os tomáis un café tranquilos. ¡Punto extra para los papás!
Y hablando de buenos rollos, la terraza es espectacular. Hicimos un parón con las bicis para desayunar y nos quedamos flipando con el entorno. La verdad, no entiendo cómo ya no se puede pescar ahí, pero el sitio es perfecto para disfrutar de la naturaleza. Las habitaciones son amplias y completas, aunque un poco de aire acondicionado nunca vendría mal, en serio. Pero tranquilos, en verano la cosa es llevadera, solo un par de noches necesitáis chaqueta.
Pero, lo que realmente hace que te enamores de este lugar es Dainé, la chica que trabaja allí. Es como un torbellino de energía, siempre atenta a todo y súper simpática. La atención que da no la encuentras en cualquier sitio. Y si vas con amigos, familia o simplemente a relajarte, el ambiente es perfecto para un viaje en grupo.
¿Plan de actividades? Tiene de todo. A menos de 10 minutos tenéis tres empresas de eventos, así que eso no va a ser problema. Además, el sitio es tranquilo y adecuado para niños. ¡Un win-win para todos! El Tablazo es un lugar que vale la pena, sobre todo por su buena comida y unas vistas que te dejan sin aliento. Así que, ya sabéis, si queréis hacer una escapada, no lo dudéis. ¿Dónde se encuentra? Exacto, en Villalba de la Sierra, Cuenca, justo al lado de ese río lindo. No os arrepentiréis.
Cuántas estrellas tiene el Hotel El Tablazo
La verdad es que nos quedamos en el Hotel El Tablazo porque teníamos una boda y todo fue perfecto, desde que llegamos hasta que nos fuimos. Las vistas son espectaculares junto al río, no te imaginas qué pedazo de panorama. La habitación era sencilla, pero limpia y, lo mejor, el colchón comodísimo. El desayuno tampoco estaba mal, así que no podemos quejarnos. En serio, si viajas en grupo o con la familia, es una opción que vale la pena. Habitaciones, servicio y ubicación: 5 estrellas.
Sin embargo, no todo es color de rosa. Hace años que este sitio era parada obligatoria después de unas largas caminatas por la serranía, y bueno, en los últimos tiempos se ha vuelto un lugar para celebraciones familiares. Pero ahora, ni de coña. La última vez que estuvimos, quisimos cenar allí con unos 10 familiares y había una sensación rara. Para empezar, no había luz en el parking, y la pasarela del estanque estaba hundida. «¿Qué pasa aquí?», pensamos. Vimos el estanque y su desvío, que seguía bonito a pesar de la falta de cuidado. Pero ojo, el parquecito para los peques estaba lleno de pelusas. ¡Vaya lío!
Y cuando llegó la hora de la cena, ¡vaya desilusión! La carta era un chasco total. Se supone que estamos en un sitio donde la caza y la pesca son el plato fuerte, y al final, te ofrecen torreznitos que se cortan como si fuera la primera vez que ven un cuchillo. Y si quieres algo más elaborado, como un buen pescado, olvídate. La ensaladilla escasa y las raciones ridículas nos dejaron con hambre. Los entrecots estaban bien, eso sí, pero las porciones de tarta eran de risa.
Así que si te preguntas cuántas estrellas tiene el Hotel El Tablazo, es un 2 estrellas. Una pena, porque le falta un buen empujón para llegar a ser lo que era.
A qué distancia está el hotel de Cuenca
Y así, volvemos a hablar del Hotel El Tablazo, que ya te digo, no es lo que era. Recuerdo cuando lo visitamos hace un par de años para celebrar un cumple y la comida estaba de lujo. Pero esta vez, yo no sé qué ha pasado, pero la comida… ni de cerca se asemeja a la que tenía fama. No nos pusieron ni platos para comer, así que te imaginas, a comer del mismo plato como si fuéramos en una cena de amigos a lo chapuza. Sin servilletas y la comida más escasa que un milagro. Una pena, la verdad.
Ahora, si hablamos del servicio, olvídate. ¡Un desastre! Antes se sentía la dedicación y ahora parece que están haciendo un favor. ¿Y la carta? Ha quedado muy limitadita. Una vez pedimos unas ensaladillas y nos trajeron solo una. Y cuando lo hicimos, estaba en un plato de pizarra que podría ser moderno, pero en la práctica, no llegamos ni a medio tenedor los diez comensales. Se han cargado la Parrillada Serrana, que era el plato estrella. ¡Toma ya! ¿Y el precio? Carísimo por el tamaño ridículo de las raciones. Un torrezno de Soria por €11 es un robo, ¡venga ya!
Para colmo, el parque infantil estaba dejadísimo. El puente de troncos tenía troncos sueltos, y las barquitas… ¡hundidas! ¡Qué barbaridad! No sé si fue un descuido o qué, pero hay que ser un poco más proactivo con todo esto. Vamos, que la actualización del 2025 me deja pensando si este lugar tiene futuro, porque la nostalgia ya no se siente igual.
Y si te preguntas cuánto queda de Cuenca, el hotel está a unos 40 kilómetros. Así que ya sabes, si decides escaparte, el viaje no es muy largo, pero la experiencia… bueno, eso es otra historia.
Qué tipo de vistas puedo disfrutar desde el hotel
Hemos pasado unos días en el Hotel El Tablazo que han sido de lujo. La ubicación es lo mejor, ¡justo al lado del río Júcar! Tienes una terraza que te invita a quedarte horas disfrutando de las vistas. Si te mola la pesca, sabes que tienen un lago de pesca perfecto para pasar el rato, y justo detrás tienes zona para darte un chapuzón en el río. El trato del personal ha sido siempre muy agradable, lo cual se agradece un montón.
El tema de la comida ha sido algo agridulce. Han cambiado la carta, y ahora algunos platos son fríos, ya que no tienen cocina para cocinar al momento. Lo de calentar en microondas deja un poco que desear, sobre todo con precios de menú a 40 euros que no se corresponden con la cantidad servida. Pero, ¡hey!, la chica que nos atendió fue maravillosa y siempre estuvo al pie del cañón.
Una cosa que debo decir es que las habitaciones son bastante agradables. A nosotros nos tocó una con terraza, y la verdad es que se estaba de lujo allí. Espaciosas, limpias y con vistas que te hacen olvidar cualquier problema. El lugar es *tranquilo*, ideal para descansar. Así que si estás planeando un viaje en grupo o con tu pareja, El Tablazo puede ser una buena opción.
Ahora, sobre las vistas… Desde el hotel puedes disfrutar de paisajes espectaculares: el lago que se ve es un encanto para los que aman la naturaleza, y las vistas del río son un trueno. Así que, si eres de los que buscan un buen sitio para desconectar y disfrutar del aire libre, ¡este hotel está para ti!
Qué opciones de comida ofrece el hotel
Y bueno, hablemos del Hotel El Tablazo. A primera vista, puede parecer de 2 estrellas, y la verdad es que algunas zonas no están al nivel, pero el entorno es brutal. Justamente en Camino de la Noria, S/N, Villalba de la Sierra, Cuenca, este lugar merece más que los dos soles. Es una pena que la dejadez se vea en ciertos aspectos, porque el paraje que lo rodea es increíble.
Pero, oye, vimos cosas que nos sorprendieron. Para un hotel de esta categoría, las habitaciones son amplias y limpias. Un fallo, eso sí: no tienen aire acondicionado. En verano, aunque refresca de noche, durante el día a veces es un sauna. Pero no todo es malo, el restaurante está al lado de una mini cascada y comer en el porche, escuchando el agua caer, es un lujo para los sentidos. ¡La comida muy rica! Variada y con buena cocina, además, el servicio es de primera, pendientes de todo y con buena onda.
Durante nuestra estancia la última semana de agosto, estaba con la familia y nos tocó una habitación justo frente al río. Menuda maravilla, con el sonido del agua de fondo, ¡es todo un relax! El dueño y el personal fueron muy amables. Todo estaba limpio y hay un montón de opciones para las familias, como habitaciones cuádruples donde puedes estar cerca de los peques. Y si te va la aventura, hay empresas cercanas para hacer deportes, o si prefieres tranquilidad, puedes pescar en el lago que tienen.
Las vistas al río son un espectáculo, sin duda. Las habitaciones son luminosas, aunque la ducha tiene su rollo con la alcachofa que te puede dar algún quebradero de cabeza. Pero lo compensan con un exterior guay, con césped y parque infantil para que los peques se diviertan. El desayuno está bastante completo, y tanto el personal de recepción como el del restaurante son siempre atentos.
¿Y de comer qué ofrece el hotel? ¡Ni te cuento! Tienen una buena variedad de platos, con especialidades tradicionales y asados a la brasa. Así que, si vas con ganas de disfrutar, aquí no vas a dejar de comer bien. Te lo aseguro, es un buen plan para las vacaciones en familia.
Hay una zona de barbacoa disponible en el hotel
La verdad es que el Hotel El Tablazo tiene sus pros y contras. Por un lado, el restaurante es una joya, y eso lo puedo decir con la mano en el corazón. Nos hemos puesto las botas comiendo ahí dos días seguidos y, la verdad, tanto la comida como el trato fueron espectaculares. Te advierten que puede haber espera si tienes a grupos grandes, pero incluso con eso, a nosotros nos tomaron nota en un abrir y cerrar de ojos, y los primeros platos llegaron rapidísimo, ¡todo de diez!
Ahora, no todo es color de rosa. He escuchado de otros que han tenido unas experiencias deplorables, sobre todo en agosto cuando el lugar se llena hasta los topes. Hay quienes se han ido de allí sin comer después de estar esperando más de una hora. ¿Lo peor? Que no les ofrecieron ni algo para beber. Y ni hablar del baño, que dicen que estaba sin jabón ni papel. Vistas espectaculares, sí, pero es un rollo tener que lidiar con eso.
Y ojo, que no es sólo porque lo dijeron, sino que a algunos de mis amigos vegetarianos les hicieron un lío con los menús. Les prometieron un menú especial y, al final, no les ofrecieron nada o lo hicieron de mala gana. La comida que recibieron era una decepción total, más cerca de una lata de conservas que de un plato bien hecho. Cuesta creerlo, pero hasta llegaron a cobrarles 88€ por una comida que no valía ni la mitad.
Respecto a la barbacoa, no tengo claro si hay una zona específica para eso en el hotel. Con el lío que cuentan varios grupos sobre el servicio, no me sorprendería que pasara más tiempo organizando las cosas que teniendo espacio para barbacoas. Lo mejor es que lo verifiques con ellos directamente, porque aunque el entorno es bonito, ese servicio tiene que mejorar un montón.
El hotel está ubicado cerca de alguna atracción natural
La experiencia en Hotel El Tablazo fue una bomba. Desde que llegamos, el trato fue excelente, como si nos conocieran de toda la vida. Hicimos la reserva un par de meses antes y la verdad, al principio nos dio un poco de yuyu las reseñas que habíamos leído, pero al llegar fue todo lo contrario. La habitación olía a limpio, como si hubiera entrado un perfumador a rociarla justo antes de que llegáramos. A pesar de que los muebles son viejos, a mí eso no me preocupó, no fuimos a hacer un tour por la decoración, ¡sino a relajarnos!
El baño estaba completamente equipado: papel, toallas limpias, champú, gel y jabón. Y lo mejor, no necesitábamos aire acondicionado porque la temperatura era genial. La siesta que catamos allí fue de lo más reparadora. En cuanto a la comida, ¡mamma mía! La carne estaba al punto, ¡fresca y rica de verdad! Nos atendieron rapidísimo, y eso que el lugar siempre estaba lleno. Olvidaros de la historia del pan que asustó a algunos, no tiene nada que ver con la realidad. Comimos en otros sitios, algunas opciones más baratas, y la calidad nunca se comparó.
El servicio siempre fue de primera, hasta se preocupaban en preguntarnos si queríamos mesa reservada para comer. Teníamos un crío de 3 años que dormía con nosotros y las chicas de limpieza nos dejaron un vaso extra y jabón de baño especial para él. El desayuno estaba incluido y era bastante generoso, quedamos sorprendidos. El niño, aunque no tenía desayuno incluido, un día le dieron leche con magdalena y al siguiente un vasito de zumo, ¡toma detalle!
Ah, y las vistas desde la terraza son espectaculares. Después de estar afuera, siempre terminábamos tomando algo allí, ya fuera un cubata o un café, y todo bien. El aparcamientos a veces estaba lleno, pero siempre logramos encontrar sitio. Además, pasamos un buena jornada de pesca, ¡el pescado estaba riquísimo! Si hubiera sido más barato, creo que me hubiera llevado más de un par de kilos de extra. La habitación nos salió por 84€, pero si fuese más económica, ¡habría vuelto cada mes con toda la familia!
Y sobre lo de las atracciones naturales, en el hotel está cerca de un río y muchas cosas que ver. En solo 5 minutos en coche, puedes hacer varias actividades chulas, así que no te faltarán cosas qué hacer. Sin duda, volveremos, ¡nos ha encantado!
Cuál es la especialidad de la zona en cuanto a actividades recreativas
Para empezar, si estás pensando en pasar un finde con los colegas, el Hotel El Tablazo es una opción que no debes dejar pasar. Tres estrellas en diversión, y eso sin contar los paisajes, que son de esos que se te quedan grabados en la retina. La relación calidad/precio es excelente, lo que significa que no vas a dejarte el sueldo en una habitación. Te aseguro que el lugar es muy chulo, todo limpio y bien cuidado. Y si lo tuyo son los deportes de aventura, aquí es donde se arma la buena movida. Hicimos varias actividades por la zona y nos lo pasamos de lujo.
La comida, ¡vaya manjar! El sábado por la noche, estaban haciendo brasas y el domingo, un menú por unos 16€ que estaba de lujo. Normalmente, uno espera que en un lugar así te den algo normal, pero aquí el desayuno fue más que correcto. Te sirven en mesa y si quieres más, no hay problema, así que ven con hambre. Ahora, sobre las habitaciones, son más que correctas, con camas bien cómodas, aunque la decoración puede mejorar, la verdad. Lo importante es que al final del día, la relación precio-calidad está muy buena y el trato del personal es súper cercano.
Hablando de la comida, la carne a la brasa es la estrella del menú. Anoche, estuvimos cenando allí y la carne estaba genial, de esas que se deshacen en la boca. Los maridos y mujeres se pueden lucir con las hamburguesas, ¡ni qué decir de las sardinas, que son una maravilla! Además, la ubicación es excelente, así que si estás pensando en un lugar para comer, definitivamente, no te defrauda.
Sobre las actividades en la zona, aquí puedes hacer de todo un poco. Desde el senderismo hasta deportes de aventura, ¡mira que hay opciones! Así que, ¿te imaginas todo lo que puedes explorar? Este sitio es ideal para disfrutar de lo que la naturaleza tiene para ofrecernos. Prepárate para un fin de semana lleno de risas, buena comida y un montón de recuerdos. ¡Recomendado al 100%!
Cuántas habitaciones tiene el Hotel El Tablazo
Bueno, si estás pensando en darte una vuelta por el Hotel El Tablazo, te cuento, está bien si solo buscas un sitio donde quedarte y no eres muy exigente. Es un hotel de 2 estrellas y, honestamente, tiene sus más y sus menos. La ubicación es chula, en Camino de la Noria, S/N, Villalba de la Sierra, así que si lo tuyo es la naturaleza y las vistas, aquí tienes. Aunque, ya te aviso, las habitaciones son un poco rollo, sin aire acondicionado ni mosquiteras. A mí me pasó que, al abrir la persiana, se me cayó el embellecedor, así que ya imagínate la primera impresión. Además, el olor a tabaco te puede dar un poco de asquito.
Ahora, lo que sí mola es que tienen un bar y una terraza agradable. Si te gusta la pesca, puedes darte un capricho, cobran 14 euros y puedes pescar truchas de 9:00 a 14:00 horas. Te dan un kilo de truchas y, si pesas más, te clavan 9,5 euros el kilo. Eso sí, no esperes grandes platos porque no hay servicio de cocina. La experiencia de cenar a la luz de las estrellas puede irse al garete si el jardinero te echa a los 10 minutos con malas formas. La atención del personal, los camareros, es bastante buena, pero hay historias que podrían dejar a cualquiera con mal sabor de boca.
Si vas en plan senderismo, la zona está bien, pero el calor en las habitaciones es insoportable. Te puede dar ganas de irte antes de que se acabe tu estancia, como me pasó a mí. A mí me dejaron un ventilador cuando pedí ayuda, pero aún así, sigue siendo un calor agobiante. Y si abres la ventana, olvídate, que los mosquitos entran a raudales. En cuanto a la limpieza, no está mal, pero podrían hacerla mejor porque parece que hay un poco de falta de personal. Ah, y no hay cocina, así que ve preparado para salir a buscar comida.
Respecto a las habitaciones, no tengo el número exacto, pero parece que son pocas, así que dale un toque a lo que reservas, no vaya a ser que te quedes sin lugar. ¡Suerte si decides ir!
Qué tipos de habitaciones están disponibles y qué vistas ofrecen
Como te decía, pasé por Hotel El Tablazo pero no para quedarme a dormir, sino que fui a comer al restaurante "Tinto de Caz". Te lo digo como si te estuviera hablando cara a cara: increíble. Ya solo llegar y ver el entorno vale la pena el viaje. El Río Caz desemboca en el Júcar ahí mismo y es una vista espectacular. Es un lugar que no solo se disfruta por la comida, que ya te contaré, sino por la naturaleza que lo rodea, es una maravilla.
Sobre la comida, la especialidad en la brasa es brutal. Yo opté por otra cosa que también estaba muy rica, pero si puedes, no te pierdas los platos a la brasa. Y mira, el precio me pareció muy bueno para la calidad que ofrecen. Además, la atención fue de 10, el servicio es amable y rápido. Solo ten en cuenta que la cocina arranca a las 13:30, así que si planeas ir, mejor llama y haz una reserva. Perfecto si vas de ruta por la Ciudad Encantada, Ventano del Diablo o Las Majadas. En fin, ¡no hay manera de que te arrepientas!
De regreso a la realidad, hablando del hotel, tengo que ser honesto. La última vez que fui, la cosa no estaba tan bien. Me habían dicho que habían cambiado de gerente, y eso se notó. La variedad de la carta es una sombra de lo que era antes. Pidieron 9.5€ por una cazuela de gambas al ajillo que era más bien un chiste, tamaño individual, y el pan, un poco seco, costaba 1.5€, ¡eso es un atraco! Además, el entrecot que pedimos llegó crudo, aún después de pedirlo que lo pasaran. En fin, con esta experiencia en mente, dudo volver, o al menos no pronto.
Por otro lado, hay que reconocer que, en otras ocasiones, el sitio tiene su encanto. Es un lugar tranquilo, con un ambiente rural que está genial, especialmente ahora que no admiten perros. La comida es sencilla pero está bien hecha, y el servicio es agradable. Te recomiendo que te sientes en la terraza junto al río, es un lujo desayunar un café ahí. Eso sí, a veces se notaba que hacían falta más manos en el servicio, y un A/C en verano podría ser buena idea, aunque tampoco hace tanto calor en Villalba.
Sobre las habitaciones, la información está algo escueta, pero parece que hay opciones disponibles que ofrecen buenas vistas. Así que si decides quedarte, seguro encuentras algo que se ajuste a lo que buscas. ¡Ánimo!
El hotel cuenta con acceso a Internet
El Hotel El Tablazo está en un lugar que, de verdad, podría ser un paraíso. La calidad del entorno es brutal, pero, ¡cuidado! La experiencia puede variar bastante. Cuando fuimos, comimos migas, morteruelo, croquetas y pisto para dos, y debo decir que las raciones son contundentes y sabrosas. Asegúrate de preguntar antes de pedir mucho porque te llenas rápido. La cena con la chimenea encendida le da un toque especial al lugar, y el precio nos pareció bastante correcto por todo lo que nos zampamos.
Hicimos un pequeño fiasco en la cena, ya que el servicio en el restaurante dejó mucho que desear. Tuvimos que buscar un sitio cercano para cenar los días siguientes. En el bar, los precios son un poco abusivos, como si estuviéramos en una terraza de París y no en un hotel alejado. Digo, si estás en un lugar tan bonito, debería estar más cuidado. La zona de parking está llena de suciedad y objetos tirados que le hacen un flaco favor al entorno. Una pena, porque el sitio tiene un potencial increíble.
Por otro lado, las instalaciones tienen su encanto, especialmente la terraza. Allí tomamos unos cafés y fue genial para pasar la tarde. El pequeño lago artificial le da un toque especial, y si eres aficionado a la pesca de trufa, esta es tu playa. Es un buen lugar para ir en familia o con amigos, y la verdad, nos quedamos con ganas de volver a intentar el restaurante, quizás con un poquito más de suerte.
Y, hablando de conectividad, no hay acceso a Internet en el hotel, así que si piensas quedarte ahí, ¡prepara tus libros y a disfrutar de la desconexión! A veces, desconectar del mundo es precisamente lo que necesitamos.
Cuál es la atracción turística más cercana al hotel
El Hotel El Tablazo está en un lugar recontra tranquilo. Si buscas un sitio para descansar, aquí lo tienes. Las habitaciones cuádruples son limpias y cómodas, perfectas para relajarse con la familia. En cuanto al baño, también está en buenas condiciones, así que no hay de qué preocuparse. El personal es superamable y atento, lo cual siempre es un plus cuando vas de vacaciones. Y lo mejor de todo, mis peques salieron encantados, ¡así que sin dudas volveremos en el futuro!
Ahora, no todo es color de rosa. En la parte del bar/restaurante, la cosa se complica un poco. Aunque la ubicación es ideal, hay que decir que el servicio deja mucho que desear. Los camareros tienen un trato un poco seco, y los precios son elevadísimos. ¿Y esas tapas? ¡Menudas atrocidades! Te pueden poner cuatro kikos con cinco botellines, y no te sugerirán nada más si les pides. Un punto a mejorar, por supuesto.
Sin embargo, cuando llega la hora de comer, hay que darle su crédito. La terraza es un sitio muy agradable, sobre todo si el clima acompaña. La comida está bien, con croquetas y sopas que destacan entre lo que ofrecen. A buen precio también, así que no está nada mal. Eso sí, la atención en el servicio podría mejorar un poco, pero el ambiente compensa muchas cosas.
Hablando de lo que realmente importa, este hotel de dos estrellas tiene su encanto. Llevo siendo cliente más de 15 años y siempre mantienen ese trato familiar que te hace sentir como en casa. Ah, y lo de pescar en el lago... ¡una pasada! Te aseguro que disfrutarás de una jornada increíble. Se dice que hay un sitio con truchas que ha abierto de nuevo, lo que seguro añade un extra a la experiencia.
Por último, si te preguntas cuál es la atracción turística más cercana al hotel, ¿qué tal un paseo por la naturaleza? Porque el entorno es simplemente de 10. Así que aprovecha esas vistas y no te las pierdas. ¡Nos vemos la próxima vez que regrese con la familia!
Dónde se puede encontrar opiniones sobre el Hotel El Tablazo
Y, bueno, si andáis en busca de un sitio para quedarte en Villalba de la Sierra, el Hotel El Tablazo puede ser una opción interesante. Dos estrellas, sí, pero no os dejéis engañar, que la calidad no siempre depende del número de estrellas. Está en el Camino de la Noria, en Cuenca, así que la ubicación no está nada mal para explorar un poco la zona.
Las habitaciones son simples, pero están correctas. ¿Qué esperáis? Es un hotel de dos estrellas, así que no vais a encontrar lujos aquí. Pero sí que tienen lo básico, y la limpieza siempre está al día. No hay piscina ni nada de eso, pero si solo lo buscáis para dormir después de un día de aventuras, cumple, sin problema.
Y, ojo, que el trato del personal suele ser bastante cordial. Siempre están dispuestos a echaros una mano y a recomendaros cosas que hacer por la zona. Además, hay un par de bares y restaurantes cerca para cargar energías. No es el Ritz, pero es un sitio cómodo para descansar antes de seguir con la movida.
Si queréis saber qué dice la peña sobre el Hotel El Tablazo, lo mejor es que busquéis opiniones en sitios como TripAdvisor o Google, que hay reseñas de todo tipo. Ahí podréis ver lo que otros viajeros han vivido, así que no os cortéis en mirar antes de hacer la reserva. ¡Eso siempre ayuda!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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