
¡Ey, gente! Si buscáis un buen pueblito donde comer, El Baret de Quique en Riba-roja de Túria es el sitio que no os podéis perder. Aquí, el arroz y las fideuás son la especialidad, y puedo deciros que la paella de pollo y pato está en su punto, ¡impresionante! Arriba eso con un poco de pescadito frito y una sepia a la brasa que está para chuparse los dedos. Y sí, pueden tardar un poco en traerte la cuenta, pero la relación calidad-precio compensa ampliamente.
Este restaurante tiene un rollo bien auténtico, servicio de primera y hasta comida para llevar si no os apetece quedaros. Tiene una terraza chula y aparcamiento gratis, lo que siempre suma. Y para los que no son fans del alcohol, no hay problema, que tienen opciones sin él. Así que ya lo sabéis, si queréis disfrutar de sabores mediterráneos y un ambiente acogedor, ¡El Baret de Quique es la movida!
El Baret de Quique
Página web
Horarios El Baret de Quique
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 12:00–17:00 |
| jueves | 12:00–17:00 |
| viernes | 12:00–17:00, 20:00–23:30 |
| sábado | 12:00–17:00, 20:00–23:30 |
| domingo | 11:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Baret de Quique
Dónde se encuentra El Baret de Quique
Si buscas un buen lugar para comer que no decepcione, tienes que pasarte por El Baret de Quique en Av. de la Pau, 60, 46190 Riba-roja de Túria, Valencia. La verdad que fuimos por casualidad, mientras explorábamos el parque Maldonado que está justo al lado. Y vaya acierto, ¡nos llevamos una grata sorpresa! Comida de 10, atención espectacular y un ambiente muy tranquilo para disfrutar de una buena jornada con amigos o familia. Lo mejor: ¡recomiendan al !
El menú es una locura. Probamos unas croquetas de setas que son la caña y un lomo que está para llorar de rico. La paella que nos sirvieron tampoco se queda atrás, cada bocado es como una fiesta en la boca. Aparte, el dueño, Quique, es un anfitrión de los buenos, de esos que hacen que te sientas en casa. Ojo, no te olvides de darle un toque final a la comida con un whiskey de 8 años que es pura vida. En total, ¡nos gastamos entre 20-30 € por persona y salimos rodando!
Por si fuera poco, el ambiente es relajado y cómodo. Eso sí, un par de cosas a tener en cuenta: solo aceptan efectivo o Bizum, así que si vas a pagar con tarjeta, mejor asegúrate de llevar pasta encima. El lugar tiene una terraza cubierta que le da mucha vida, pero asegúrate de pedir la carta desde el principio porque a veces hay un rollete con eso y puedes quedarte esperando. A veces los platos que pides no están disponibles y eso es un poquito frustrante, pero el servicio hace su mejor esfuerzo para que salgas satisfecho.
Así que ya sabes, si quieres comer bien y pasar un buen rato, El Baret de Quique es el sitio. Está en Av. de la Pau, 60, Riba-roja de Túria, justo al lado del parque. ¡No te lo pierdas!
Cuáles son las especialidades culinarias del restaurante
Si estás buscando un buen sitio para comer en Riba-roja de Túria, el Baret de Quique es un must. Este restaurante se lleva 5 estrellas por la calidad de su comida y la atención que te dan. Mi experiencia fue brutal: nos atiborramos de ensaladilla rusa, una ensalada César que estaba de lujo, y el bacalao en tempura que me dejó flipando. También probamos su suquet de merluza y gambas. De postre, un sorbete de limón y el pan de calatrava. Todo esto por un precio de 30-40 € por persona, y te aseguro que la cantidad y relación calidad-precio son más que decentes. 100% recomendado para repetir si te da por volver al pueblo.
Ahora, no todo es perfecto. A veces pasa, ¿no? La última vez, el servicio fue un pelín más flojo, pero la actriz principal (la camarera) hacía lo que podía, y eso que era su primer día. Las croquetas estaban espectaculares, especialmente las de calamar en su tinta. Aunque el arroz de sepia no nos dejó muy satisfechos, un poco soso y pasado (y sí, no era arroz bomba, lo que siempre es un golpe bajo). El ambiente tampoco era una maravilla, pero eso no importa tanto si la comida está buena.
En general, Baret de Quique tiene esas especialidades que te dejan con ganas de más. Siempre destacan las croquetas (de varios tipos), las patatas bravas, y los arroces, ya sean secos o melosos, todos en su punto y con mucho sabor. Así que ya sabes, si te acercas a Riba-roja, este sitio es una apuesta segura. ¡No dudes en darle una oportunidad! Ah, y el acceso es fácil si llevas silla de ruedas, sin escalones ni historias raras.
Qué tipos de arroces y fideuás ofrecen en El Baret de Quique
Y eso, que si no has probado El Baret de Quique, ya estás tardando. Fuimos dos matrimonios y nos metimos una fideuá de marisco que estaba de muerte. En serio, no hay palabras para describir la calidad. Todo lo que comimos fue excelente. El dueño, un tipo muy agradable, y el camarero, un chaval joven llamado Quique, fue simplemente encantador. Servicio y comida, un 5 estrellas. Y ya te digo, seguro que volvemos.
Los detalles marcan la diferencia aquí, tanto en las tapas como en los bocatas. Te lo digo por experiencia, mis padres fueron hace años y ahora son clientes fijos. En precio, andan entre 20-30 euros por persona, pero es que la calidad lo vale. Y el trato, que siempre es importante, es de 10. Aquí te hacen sentir como en casa.
La verdad es que la comida es impresionante, no es de esos sitios baratos de comida congelada. Todo es hecho por ellos, y eso se nota en cada bocado. Eso sí, avísales de que la carta online necesita una actualización porque no siempre refleja lo que tienen. Pero en general, el servicio es rápido y la atención inmejorable.
Los días que decidimos probar el menú, nos llevamos una suculenta sorpresa. Todo estaba buenísimo y, aunque era solo de menús ese día, la calidad-precio fue excelente. No hay pretensiones aquí, solo buena comida. Definitivamente volveremos porque hay mucho más por descubrir. Y sí, es cierto que los arroces y fideuás son parte de su oferta, así que cuando vuelvas, asegúrate de preguntar qué tienen ese día. ¡Repito, aquí no te vas a decepcionar!
Cómo es la paella de pollo y pato en El Baret de Quique
Te cuento, a diferencia de la camarera y el dueño, que fueron encantadores, el camarero tuvo una actitud de lo más chungo desde el principio. Ya sabes, esas cosas que arruinan un poco la experiencia. Pero bueno, al final, lo conseguimos: nos sentamos con los dos perros en transportín en la sala de la entrada sin problemas. Eso es un punto a favor, la verdad. Aunque tengo que admitir que los precios me parecieron un poco altos para el tamaño de las raciones, pero vamos a ser justos, también había varios platos fuera de carta que prometían.
Empezamos con unos aperitivos que eran cortesía de la casa y las papas de paquete. La verdad que lo agradecimos. Luego probamos las croquetas de jamón, que estaban decentes, pero no las mejores que he comido. Tenían una forma cuadrada inusual. Después, las croquetas de rovellons y puerro, esas sí que estaban buenas y bien grandes. Las papas bravas, ahí ya fue otra cosa: con alioli en vez de salsa brava, así que no picaban nada. Eso sí, cortadas finitas, lo que les da un toque interesante. Por otro lado, el carpaccio de bacalao no era nada del otro mundo, sabía más a tomate que a pescado. La ensalada templada fue otro fiasco, nada que ver con lo que prometían en la carta. El calamar rebozado estaba bien, y el crep de boletus es pequeño pero buenísimo, pica un poco.
Los postres, en cambio, se llevaron el aplauso. La tarta de queso fue densa y fría, pero el flan con baileys y el brownie estaban muy ricos. En general, el ambiente estaba chido, el servicio fue bastante bueno y la comida, aunque con algunos altibajos, fue aceptable para el precio que pagamos, que anduvo entre 20-30 euros por persona.
Ah, sobre la famosa paella de pollo y pato, si te lo estás preguntando, no tengo información directa, pero con la variedad que tienen, es probable que le echen ganas y esté rica. La pinta de todo lo demás era buena, así que quizás valga la pena probarla cuando vayas. ¡No dudes en darle una oportunidad!
Cuál es la calidad de la comida en El Baret de Quique
Te cuento que El Baret de Quique en la Av. de la Pau, 60 es un sitio que vale la pena. Fuimos a Riba-Roja a visitar el parque de los trenes y decidimos aprovechar para comer ahí, siguiendo unas reseñas de Google. Nos convencieron, así que nos tiramos a la piscina. Al llegar, nos dio un poco de miedo que no aceptaran tarjeta, pero ofrecen Bizum y efectivo, así que solucionado. Fuimos sin reserva y, la verdad, tuvimos suerte porque había un montón de gente queriendo entrar y no pudieron porque estaba a tope.
Llevábamos un carro de bebé y al entrar pensamos que íbamos a tener lío con el espacio, pero no, nos hicieron hueco sin problema. Nos tomaron la bebida y nos trajeron de aperitivo algo que no todos los sitios hacen, fue un buen detalle. El dueño, que es el cocinero, salió a atendernos y nos explicó todo lo que tenían en la carta y el menú degustación. Al final, decidimos pedir la sepia para compartir y, ¡madre mía!, estaba de locos, con un sabor intenso y jugosa. También pedimos croquetas caseras, unas de jamón y otras de setas, y para el plato principal, no podíamos dejar pasar la carrillada y la carne gallega. La carrillada fue lo mejor, ¡en su punto perfecto!
La atención estuvo bien, aunque hubo un par de errores al llevar platos a otras mesas, pero eso se perdona porque la comida lo compensó totalmente. Nos quedó el antojo de pedir una paella para la próxima vez, porque hacen solo por encargo. Para que te hagas una idea de precios, comimos por unos 20-30 € por persona y la calidad de la comida es de 5 estrellas. La verdad, la comida en El Baret de Quique es espectacular, sabores intensos y platos muy bien preparados, ¡no te lo puedes perder!
El restaurante ofrece opciones de comida para llevar
Mira, si estás buscando un lugar donde comer en Riba-roja que esté a la altura, El Baret de Quique es la opción. Le he puesto un 5 estrellas porque no solo el sitio es bonito y acogedor, sino que el menú te da unas alternativas cada día que están de lujo a un precio más que justo. Te lo digo yo, la atención es exquisita, no te dejan ni un segundo sin que te atiendan. Es como si los camareros tuvieran un sexto sentido. Y Quique, el dueño, siempre está ahí al tanto, se preocupa por cómo te va, pero sin atosigarte. De verdad, es difícil pillarle una pega.
Ahora, no todo es perfecto, hay que ser realistas. Su paella está súper buena, de esos platos que dices "¡wow!", pero el menú está un pelín flojo en opciones para alérgicos. No puedes pedir una pechuga de pollo a la plancha si lo que hay es siempre rebozado. Y lo de la lechuga aguachirlada… eso no se lo merece nadie. El postre, eso sí, un 10*, no hay quien lo critique.
El otro día fui con unos amigos y todos coincidimos que la relación calidad-precio es brutal. Por unos 15 euros te sacas un menú del día que está de muerte, y si te va el rollo de los arroces, tienes que volver a probarlos porque tienen una pinta que te flipas. Sin mencionar que, incluso con problemas técnicos en la cocina, la calidad de la comida no se ve afectada. Y no es cualquier cosa, el equipo se preocupa de mantenerte informado. Eso es de agradecer.
Ah, y si te preguntas si ofrecen opciones de comida para llevar, ¡sí que lo hacen! No es la idea principal del lugar, pero eso no significa que no puedas disfrutar de lo mejor de su menú en casa. Así que ya sabes, si andas por la zona, El Baret de Quique definitivamente merece una visita. ¡Te vas a llevar una gran sorpresa!
Qué tipo de ambiente se puede encontrar en El Baret de Quique
Tío, si estás buscando un buen sitio donde comer en Riba-roja, El Baret de Quique es la bomba. Nos plantamos allí tarde, y aunque era un poco apresurado por el toque de queda, la atención fue de 10. Nos trataron como si fuéramos de la familia, sacando la cena rapidísimo, y el arroz al senyoret… ¡madre mía! Espectacular, me quedé flipando. Ah, y ni te cuento de los entrantes que estaban de lujo. Recomendado al 100%.
La experiencia fue un rollete agradable, de esas que te hacen querer volver. Llegamos con hambre y nos dieron un montón de cosas para picar, ¡gratis! Eso siempre se agradece. La comida, de calidad, como para no dejar ni un gramo en el plato, y los precios, entre 20-30 € por persona, más que justificados por lo que sirven. La profesionalidad del personal es para aplaudir, no tienes que estar esperando eternamente para que te saquen la siguiente ronda.
Y ya te digo, el ambiente es otro punto a su favor. Es un lugar tranquilo y bien decorado, donde puedes disfrutar de una buena charla sin que te estén empujando a salir. Familia, amigos, buena comida... ese tipo de rollo. Y aunque hubo una experiencia negativa con un grosero en la terraza (no sé qué le pasaría), el resto del equipo es de lo más amable. Así que, ¿qué ambiente te vas a encontrar? Un lugar donde te sientes a gusto, con una atención espectacular y comida que hace que quieras quedarte para siempre. Todo un 10.
Hay terrazas disponibles para comer al aire libre
Y al final, no puedo dejar de hablar de El Baret de Quique, que es sin duda uno de *los mejores restaurantes en Valencia*. Imagínate, ¡5 estrellas! La atención aquí es de diez. Nuria y Jorge, los camareros, son unos cracks, siempre atentos y con una sonrisa. Y no hablemos de la comida... ¡las croquetas son de otro mundo! Si te gusta el tartar, aquí tienen uno que es increíble, y la sepia que preparan te va a hacer llorar de lo buena que está. El arroz del senyoret, una delicia. Para rematar, la tarta de queso de postre está de muerte. Definitivamente, lo recomiendo 100%. Prepárate a gastar entre 40-50 € por persona y saliendo de allí contento.
No solo es un sitio premium para comer a lo grande, también tienen un menú bastante bueno a diario. Si decides ir entre semana, el precio se baja a 20-30 € por persona, pero la calidad sigue a la altura. Comida original y bien elaborada, no te puedes quejar. El ambiente es cómodo y tranquilo, ideal para disfrutar sin prisas. Aunque, a veces, me parece que debería tocar más de un camarero en horas picos. Pero en general, todo está muy bien.
Y, por cierto, si te gusta comer al aire libre, tienen terrazas disponibles. Es un buen plan disfrutar de la comida con buena música de fondo y un ambiente chill. Así que ya sabes, no tienes excusa para no pasarte por El Baret de Quique. Perfecto para una buena comida, una charla con amigos y, por supuesto, ¡comer rico!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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