Bar Santa Ana

Bar Santa Ana

¡Ey, colegas! Si están por Albal y queréis un plan chido, el Bar Santa Ana es la opción. Este lugar está en Partida Santa Ana, 3A y es el sitio perfecto para reunir a la familia. Hicimos una comida y, francamente, esa paella valenciana estaba en su punto, junto con unos entrantes que volaron de la mesa. Y no me olvido del trato, que fue de 10. El servicio es rápido y el precio no te va a dejar temblando el bolsillo.

Lo mejor de todo es que tienes varias delicias en el menú, desde su sabrosísimo pollo hasta el conejo bien preparado. La gente habla maravillas de sus bocadillos y, aunque el café puede no ser la estrella, el ambiente acogedor y la atención del personal compensan cualquier fallo. En fin, si quieren disfrutar de una buena comida en Albal, no duden en pasar por el Bar Santa Ana. ¡Os va a encantar!

Bar Santa Ana

Restaurante
Valoración media: 3,8
Opiniones: 617 Reseñas
Dirección: Partida Sta. Ana, 3A, 46470 Albal, Valencia
Teléfono: 960 26 66 20

Horarios Bar Santa Ana

DíaHora
lunes9:00–17:00
martes9:00–17:00
miércoles9:00–17:00
jueves9:00–17:00
viernes9:00–17:00
sábado9:00–20:00
domingo9:00–20:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Bar Santa Ana

Dónde se encuentra el Bar Santa Ana

¡Ey, colegas! ¿Han oído hablar del Bar Santa Ana en Albal? Pues les cuento que mi experiencia allí fue de una estrella, y no precisamente porque tuviera un ambiente brutal. Desde que llegamos, el tiempo de espera fue un chiste. Imagínense, más de una hora esperando para que nos trajeran nuestros pedidos, y la paella la habíamos pedido desde el día de la reserva. ¡Inaceptable, bro! Pedías algo y el camarero te decía “ahora le digo a mi compañero”, y ¿adivinen qué? Nunca venía nadie.

Pedimos un par de tapas, y de esas, solo una salió a tiempo. La otra la sirvieron ¡junto con la paella, hora y media después! Y por si fuera poco, los batidos estaban caducados. Eso no solo es una locura, sino que también te hace cuestionar si de verdad cuidan la calidad de la comida. Tras mil avisos para pedir la cuenta, salimos después de tres horas, y ni hablemos de que teníamos a los peques dando vueltas. ¡Qué faena! A las 19h, cuando nos preguntaron si ya habíamos pagado, claro que sí, porque a nosotros no nos gusta comer gratis, solo queríamos un servicio decente.

Al final, tuvimos que poner una reclamación, pero los del bar ni siquiera sabían cómo mover esas hojas. Se negaron a darnos la que necesitábamos para hacer la queja de manera formal. ¡Increíble! Al final, acabamos llamando a la policía porque ya estábamos hasta aquí. Lo peor es que un lugar que podría tener buena comida tiene un servicio que no le hace justicia. No volveremos ni lo recomendamos a nadie. Ojalá mejoren, porque hay potencial ahí.

Y para aquellos que se pregunten, el Bar Santa Ana está en Partida Santa Ana, 3A, 46470 Albal, Valencia. Pero de verdad, piensen bien si quieren ir.

Cuál es la especialidad de la casa en el Bar Santa Ana

Te cuento, el Bar Santa Ana ha sido una experiencia brutal. Llamamos antes por si había sitio y, suerte, porque comimos de menú y no te imaginas lo que era ese arroz de secreto y boletus. Estaba de escándalo. Mis hijas se fueron encantadas y yo también. El trato del personal, de 10, como si estuvieras en casa. Además, el precio es una maravilla, entre 10-20 € por persona. Comida, servicio y ambiente: 5 estrellas. Y el ruido, bajo, así que puedes charlar a gusto. Perfecto para ir con colegas o la familia, ¡seguro que repetimos!

Luego, en otra visita fue aún mejor. Los entrantes que probamos... ¡uff! Las tellinas, sepia, calamares, croquetas y el queso frito con mermelada de arándanos eran una locura. Y las paellas, oh, man! De categoría especial. En nuestra tercera visita, nos lanzamos a la fideuá de pato y foie, y flipamos en colores. La atención del lugar es muy cercana y amable, un gustazo total. Siempre que vamos, salimos con una sonrisa. ¿Y el precio? Entre 30-40 € por persona, pero vale cada céntimo. Comida, servicio y ambiente: otra vez 5.

Sin embargo, no todo ha sido perfecto. Un par de veces tuvimos alguna que otra mala racha con el servicio. A veces parece que el personal no tiene ganas o que no se organizan bien. Hubo un lugar en el que la cuenta se disparó de la nada y la comida era normalita. Eso sí, lo que se come está rico, pero con un servicio flojo, es un tobogán. Recuerda que las buenas y malas experiencias se cuentan por igual, así que hay que tener cuidado en esos días.

Para la pregunta del millón: ¿cuál es la especialidad de la casa en el Bar Santa Ana? Sin duda, el arroz de secreto y boletus y la fideuá. Si vas, no te los puedes perder. ¡Te prometo que no te vas a arrepentir!

Qué tipo de ambiente se puede encontrar en el Bar Santa Ana

Mira, vamos al grano. Bar Santa Ana es un sitio que podría tener potencial, pero la verdad es que el servicio deja bastante que desear. He escuchado varias historias y todas van en la misma línea. La comida está buena, eso no se discute. Pero, si tienes que esperar más de una hora para que te traigan las tapas y aún así no llegan los cafés, ¿quién se queda? En serio, esos tiempos de espera son un desastre que arruina la experiencia. Ni hablar de la gente que ni se molesta en arreglar nada. Si la comida es buena pero el servicio es una pesadilla, simplemente no compensa.

Y no somos los únicos que pensamos así. Un grupo de amigos, que ya había ido varias veces, se enfrentó a lo del servicio y se les pasó la paciencia. Tenían una reserva para una comida específica a las 14:00, pedían la cuenta y nada. Salieron del restaurante sin pagar después de estar casi dos horas esperando. ¿Te imaginas? Total que, frente a varios camareros, dijeron: “Si no nos quieren cobrar, nos vamos” y se fueron. Tuvieron que irse al parque de enfrente para esperar a que al personal le diera por abordar la cuenta. Al final, tuvieron que poner una reclamación formal por lo que vivieron. Un plan que no repetirían ni aunque les pagaran.

Otra anécdota: fueron un grupo de trece personas a celebrar con una paella reservada y todo. La comida, bastante buena, salvo un par de cholecks de vainilla que estaban caducados. Pero el servicio, otra vez, fue desastroso. Las bebidas llegaron tarde, las tapas salieron con un tiempo que era mejor olvidarse, y una paella que ya habían reservado llegó casi al mismo tiempo que unos calamares. Después de ese descontrol, pidieron la cuenta tres veces y al final se acabaron levantando sin pagar. Se pasó de malo a ridículo, y esto ya no es lo que buscas en una comida con amigos, ¿no?

Así que, para responder a la pregunta del ambiente en el Bar Santa Ana, podría ser atractivo si el servicio estuviera a la altura. Pero con estas experiencias que ha tenido la gente, el ambiente parece más relajado hasta que te das cuenta de que estás ahí esperando cuando deberías estar disfrutando. Por lo que he visto, un lugar que tiene buena comida pero que necesita un buen repaso en cuanto a cómo tratar a sus clientes.

Es adecuado el Bar Santa Ana para reunirse con la familia

Oye, el Bar Santa Ana tiene sus cosas, ¿eh? Pasamos a almorzar y lo primero que probamos fue un bocadillo. Estaba muy bueno, la verdad. Pero ahí empezó el lío. Llegamos a las 11 y el camarero, en lugar de tomarnos la nota, nos dice que un momento y que enseguida viene. Al final, tuvimos que llamar a otra chica porque solo atendían a dos mesas. Y cuando le preguntamos, resulta que ya eran las 11:30 y casi no nos deja pedir. Al final, se lo tomó con buena onda y nos atendió, pero creo que deberían dejar que la gente pida al llegar y luego lo lleven a la mesa. Así no se haría tan pesado el servicio.

Hablando del servicio, si el local está lleno de gente por bodas o eventos, mejor ni te acerques a comer. Tardan un montón en servirte porque están más pendientes de los banquetes. Una vez, esperé hasta una hora para el postre y al final nos levantamos y nos fuimos. Los entrantes estaban muy ricos, sobre todo la ensaladilla rusa y los calamares, pero la paella… olvídate. Era más colorante que otra cosa y acababas con la boca amarilla. Por lo que comimos, el precio se iba hasta los 30-40 euros por persona, y eso me parece un poco excesivo.

A pesar de todo, hay cosas que funcionan bien. Como esa vez que comí, todo salió bien y la atención fue bastante buena. Los precios eran más asequibles, entre 10-20 euros por persona, y la comida estaba de 10. Sin embargo, el ambiente es un poco variable. Aunque puedes comer en la terraza, el local no siempre está en su mejor momento. Hay buen aparcamiento, así que eso es un punto a favor.

Entonces, para la pregunta del millón: ¿es adecuado el Bar Santa Ana para reunirse con la familia? Bueno, depende. Si no hay eventos grandes, el sitio tiene un ambiente familiar agradable, y hay un parque al lado donde los peques pueden jugar. Pero si es un día de bodas, mejor busca otro lugar. La comida es decente para tapeo y está bien para pasar un rato, pero el servicio puede darte un dolor de cabeza si se lía la cosa. ¡Tú decides!

Cómo es la paella valenciana en el Bar Santa Ana

Ya te digo, Bar Santa Ana no es el sitio más recomendable del mundo. Reservamos para 5 y nos metieron en un rincón donde no se podía ni respirar. De verdad, una de mis amigas está embarazada y a pesar de que se lo recordaba, el trato fue de pena. Se rieron de ella cuando pidió la carne menos hecha. Un horror, compi. Si piensas ir, ni se te ocurra comer allí. Lo mejor fue que el precio era asequible, pero con eso no se come a gusto. Comida 1, servicio 1, ambiente 1, un santo desastre.

Pero no todo es malo en el Bar Santa Ana. Escucha, fuimos en familia, 10 adultos, y los entrantes estaban de miedo: patatas bravas, calamares a la plancha y pulpo a la gallega. Todo en su punto, muy rico. De principal, la paella valenciana: bueno, no será la mejor de tu vida, pero cumplía. El precio, sobre 30€ por persona, y el servicio fue rápido y eficiente. Te lo digo, si buscas algo para pasar el rato con buen rollo, ¡es un sitio recomendable!

También hay días que la cosa pinta mejor. Me contaron que un grupo celebró un cumple allí y todo fue de maravilla. No pusieron pegas en cambiar los planes, y lo más importante: la comida estaba tremenda. Paella valenciana, arroz del senyoret, bravas, calamares... todo de 10. Este local tiene su punto, aunque a veces te encuentras con un servicio que no se esfuerza mucho.

Y si te preguntas, "¿Cómo es la paella valenciana en el Bar Santa Ana?", te digo que está bien. No es la más espectacular, pero cumple con lo que tiene que hacer. Mejor ir en buena compañía y disfrutar el ambiente, porque la comida siempre mejora con risas y buenos amigos. Así que ya sabes, tómate un buen bocadillo de calamares y relájate, a veces hay que dejarse llevar por la gente buena.

Qué tipo de entrantes se ofrecen en el Bar Santa Ana

Y mira, si te digo la verdad, el Bar Santa Ana en Albal tiene algunas cosas que merecen la pena, ya que lo he probado y le doy 5 estrellas. Es un restaurante amplio, y la relación calidad-precio está bastante bien, más o menos te gastas entre 20 y 30 euros por persona, y la comida es buena. El ambiente está chido y el servicio es top, así que no hay quejas en ese sentido. Además, aparcar es un paseo, así que no te preocupes por dar vueltas eternas.

Ahora, hablando de lo que tienes que probar, sus bocadillos son increíbles y la atención, solo puedo decir que es muy buena. Te hacen sentir como en casa, y después de comer, no puedes irte sin probar uno de esos cremaets insuperables que tienen. De verdad, son como un dulce abrazo al estómago. ¡Es un lugar para repetir, vale la pena!

Pero, no todo es perfecto. He escuchado a otros que han tenido experiencias bastante malas, como ese rollo de las sales de piscina donde te obligan a pasar al salón y a comer a la carta. No es plan, eh. Si solo vas a querer un agua o un bocado rápido, te toca aguantar. Eso sí, hay algunos que se quejan de que la comida no vale lo que piden, con platos que llegan fríos o aceitosos. En esos casos, mejor ahorrarse el mal rato.

Ah, y sobre los entrantes, en el Bar Santa Ana puedes esperar opciones clásicas, pero a algunos no les han convencido del todo, con quejas incluso de que algunos platos estaban mal preparados. Así que si estás pensando en pedir algo para picar, asegúrate de que sea algo de 'calidad garantizada'. ¡Eso sí, siempre chequea las reseñas antes de atreverte!

Cómo es el servicio en el Bar Santa Ana

Ya te digo, el Bar Santa Ana es una montaña rusa de experiencias. Por un lado, te encuentras con comentarios que le dan 5 estrellas a la comida. La peña dice que la paella está buena, y además, ese sepionet que preparan es un auténtico manjar. Pero no todo es color de rosa porque, aunque el ambiente es genial y el trato también se lleva unos buenos puntos, hay que hablar de lo malo.

Por el otro lado, hay voces que no opinan lo mismo. Hay gente indignada porque han tenido que esperar un montón de tiempo para que les sirvan y se han quedado sin hambre para el segundo plato. ¡Madre mía! También hay quien se lleva un chasco al ver que service es más lento que el partido de la selección cuando van perdiendo. ¿Y qué pasa con la bebida caliente? Vamos, que no sé si vienen de la costa brava o de otro planeta, pero si vas en verano, ¡la bebida fría debería ser un básico!

Ahora, lo chido es que cuando todo funciona bien, como en esas ocasiones que un par de comensales han dicho que todo estaba espectacular, los camareros son amables y el ambiente es perfecto. Pero, sin duda, hay que poner un camarero extra en temporada alta porque, con la piscina abierta y el chiringuito lleno, se puede hacer un lío de mil demonios. Es como un mago que tiene que hacer malabares para que todo salga bien.

Entonces, respondiendo a la pregunta, el servicio en Bar Santa Ana puede ser un juego de azar. Si te cae un día con buen flujo, saldrás encantado. Pero si el local está a tope y esos camareros empiezan a sudar la gota gorda, la esperanza de que te sirvan antes de que se te baje la comida se hace un poco más complicadita. ¡Buena comida siempre, pero ven preparado para esperar si hace falta!

Los precios del Bar Santa Ana son asequibles

Si ya has escuchado sobre el Bar Santa Ana, pues te cuento que es un lugar que se puede poner interesante si buscas pasar un buen rato con la familia. La verdad, tienen unos arroces excelentes y su cocina de mercado está bastante bien. Además, tienen una carta ajustable para todos los presupuestos, así que no tienes excusa para no probarlo. Yo hasta le daría 4 estrellas por eso. Es un sitio estupendo para reunir a la familia y disfrutar de una comidita rica.

Hablando de comida, me pedí su menú para llevar un par de veces y les tengo que dar la razón, se portaron muy bien. Por 12€ te traen primero, segundo, pan, postre, bebida y café. Las porciones son generosas y de verdad que está todo bueno. Si no quieres quedarte allí, es una muy buena opción para recoger la comida. Mis amigos y yo lo probamos y, la verdad, salimos más que satisfechos, un 5 estrellas para la comida y el servicio.

Pero ojo, que no todo es color de rosa. El lugar es agradable, está acristalado y se está a gusto, pero el servicio deja que desear. Eso de que los camareros parecen “veranear” allí no es broma. La atención es floja y, bueno, si llegas y hay gente nueva, puedes tener un rato de espera. En cuanto a la comida, los entrantes están bien, el sepionet está muy bien hecho, pero el arroz de marisco… ¡madre mía! Usar tomate frito de bote en una paella es un sacrilegio. Desde Valencia se siente, de verdad. Eso le costó muchas estrellas al bar, solo un 2 estrellas para la comida.

Y si hay algo que definitivamente no se puede tolerar es el trato. La última vez que fui, parecía que estaba pidiendo limosna. Te hacen sentarte en un banquito aunque haya mesas, y eso de que recojan las mesas según les apetezca es un fiasco. 1 estrella para el servicio, la cosa está clara, y es que hay días en los que simplemente lo hacen mal. Pido que sean justos con todos, porque si llegas primero deberías tener el mismo trato que el resto.

Ahora, sobre si los precios del Bar Santa Ana son asequibles, la respuesta es sí. Si te manejas con el menú, estás hablando de unos 10-20€ por persona. Así que, aunque hay cosas que mejorar, puedes comer a buen precio y salir con el estómago lleno.

Qué otros platos destacan en el menú del Bar Santa Ana

Mira, lo del Bar Santa Ana ha sido una montaña rusa. Hemos ido allí un montón de veces y al principio, la cosa era bastante decente en calidad-precio. Pero ya las últimas veces han sido un desastre total. Las dos últimas comidas han sido malísimas. Te sientas, pides algo de beber y parece que tienes que rogar, de rodillas, para que te traigan lo que quieres. Y ni hablar de los postres, que tardan como 15 minutos en aparecer. ¡¿En serio?! La paella, que debería ser un plato estrella, la sirven como si fueras un turista que no sabe lo que se hace. Para un valenciano, eso es pecado capital. Así que, después de dos oportunidades, hemos decidido que no más.

El servicio ha ido de peor a mal. Ya ni se acuerdan de lo que pides y el café te lo ofrecen justo cuando pagas la cuenta. El ambiente también ha bajado bastante. Antes tenía su gracia, pero ya no es lo que era. En cuanto a precios, te van a salir unos 20-30 € por cabeza, pero la verdad, no compensa lo que te dan.

Pero espera, también hay gente que ha tenido buenas experiencias. Por ejemplo, hay unos que dicen que las tapas están brutalmente buenas y que el arroz meloso de bogavante es un must. Sobre el servicio, hay quien dice que es súper atento. Todo depende de cuándo vayas, porque el desprecio por lo básico, como una bebida, puede variar. A lo mejor aun encuentras algo que te saque una sonrisa, pero lo que brilla ya no es lo mismo. Entonces, ¿qué otros platos destacan en el menú del Bar Santa Ana? Bueno, además de las tapas y los arroces, se supone que deberían tener algunos platos más que valgan la pena, pero ya sabes cómo va la cosa: depende del día.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business

Artículos relacionados