Alegría de la Huerta

Alegría de la Huerta

Si andas por Millares, no puedes dejar pasar la oportunidad de visitar Alegría de la Huerta, en la Av. Hermanos Sáez Merino, 17. Este sitio es un clásico desde 1930 y ofrece un ambiente acogedor que te hará sentir como en casa. Aquí puedes disfrutar de todo: desayunos, almuerzos, comidas y cenas. Las tapas son una joya, ¡especialmente la sepia a la plancha y el lomo de atún! Además, no te vayas sin probar su gazpacho manchego y las suculentas carnes a la brasa.

Si planeas un evento o simplemente quieres aprovechar un día soleado, aquí tienen una terraza espectacular bajo los tres pinos gigantes. La ambientación es perfecta y la música animada te hará sentir de fiesta. Si quieres reserva, solo tienes que llamar y confirmar, así que no te duermas en los laureles. Con una calificación de 4.7 sobre 5 en Restaurant Guru y con 544 reseñas, este lugar no solo llena el estómago, ¡sino que también deja huella!

Alegría de la Huerta

Restaurante
Valoración media: 4,6
Opiniones: 545 Reseñas
Dirección: Av. Hermanos Sáez Merino, 17, 46198 Millares, Valencia
Teléfono: 695 78 52 96

Horarios Alegría de la Huerta

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
juevesCerrado
viernesCerrado
sábado9:30–16:00, 19:00–24:00
domingo9:30–16:00, 19:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Alegría de la Huerta

Dónde se encuentra Alegría de la Huerta

¡Oye, colega! Si estás buscando un sitio para disfrutar de una buena comilona, Alegría de la Huerta es una verdadera joya gastronómica que no te puedes perder. Este restaurante está en Av. Hermanos Sáez Merino, 17, 46198 Millares, Valencia, así que coge a los amigos y vete a descubrirlo. Te prometo que vale la pena.

La comida es simplente espectacular. Cada plato tiene un sabor que te vuela la cabeza y están presentados de manera brutal. Estos chavales han hecho su tarea: han juntado combinaciones sorprendentes y se nota el toque profesional. Y la atención no se queda atrás. La chica que nos atendió fue un encanto y supo recomendar sin problemas. Te hace sentir bienvenido y eso se agradece un montón. Además, los tiempos entre platos son perfectos, sin estrés ni esperas eternas.

Si eres de los que disfruta de un buen almuerzo, aquí tienen unos bocatas que son lo más. El bocadillo de la casa es una locura y si pides el de embutido con huevo y patatas, ¡prepárate para comer como un vikingo! Cuidado, que las raciones son bastante abundantes. Y si vas en grupo a hacer una ruta en moto, este es el sitio ideal para parar y cargar energías. La comida es siempre buena y abundante.

El trato aquí es de 5 estrellas: la chica Eyzne siempre está al loro y te hace sentir como en casa. Todo lo que probé estaba casero y riquísimo, pero si quieres mis recomendaciones, no te pierdas los calamares, la ensalada de la casa y el gazpacho. Esta gente lo bordan. Así que, si buscas un sitio donde la comida, el servicio y el ambiente sean de 10, ¡Alegría de la Huerta lo tiene todo!

Y ya sabes, si te preguntas dónde se encuentra Alegría de la Huerta, sólo tienes que recordar que está en Av. Hermanos Sáez Merino, 17, 46198 Millares, Valencia. ¡No te lo pienses más y ve a disfrutar!

Desde cuándo está abierto Alegría de la Huerta

Y hablando de Alegría de la Huerta, ¡menuda pasada de lugar! Habíamos reservado para comer después de una dura jornada de senderismo y la verdad, ¡no pudimos elegir mejor! Empezamos con un gazpacho manchego que estaba abundante y riquísimo. Luego, para disfrutar, nos pedimos unas ensaladas de la casa, bravas y calamares a la romana. La ensalada era muy rica, variada y colorida, mientras que las bravas tenían un toque de cúrcuma que nos sorprendió. De los calamares ni te cuento, ¡gigantes y tiernísimos, se deshacían en la boca! Y los bocatas, gigantescos, por si te quedabas con hambre. Eso sí, el vino de la casa, ¡muy aceptable! El servicio, rapidísimo y muy atento. Repetiremos sin duda.

Otra vez, reservamos para comer en la terraza al terminar la ruta. La camarera era un encanto y nos aconsejó bien. El queso frito, espectacular, y las raciones, ¡enormes! Todo estaba muy bueno, y eso, en un sitio así, importa. Muy recomendable el lugar, se lo cuento a todos mis amigos. Los calamares a la romana y las patatas bravas son un must.

Te lo digo claro, si andas por la zona en moto o lo que sea, tienes que parar aquí. La comida y la atención del personal, ¡un 10! Salimos todos bien llenos, así que seguro que salvas el día de cualquiera. Un lugar perfecto para acabar con el hambre después de andar.

Y no sé si lo sabía, pero el trato fue tan bueno que hasta fuimos a tomar café antes de la ruta. Nos atendió Eyzne, un encanto de persona que te hace sentir como en casa. Al volver ya nos quedamos encantados y nos quedamos más tiempo. En cuanto al precio, todo muy asequible, y sin esperar nada. Así que, ¿desde cuándo está abierto Alegría de la Huerta? Pues la verdad, no tengo esa info exacta, pero con todas estas recomendaciones, ¡parece que lleva un buen rato ganándose a la peña!

Qué tipo de comida se ofrece en Alegría de la Huerta

Hostia, lo de Alegría de la Huerta se ha vuelto un auténtico lío, ¿sabes? El otro día, un grupito de 22 moteros fue ahí a cenar y, en serio, eso fue un desastre total. Desde el principio, el servicio ya estaba en modo cachondeo en vez de atendernos, ¡y lo peor es que era en nuestra cara! La comida, si se le puede llamar así, estaba fría, y ni hablemos de las tapas, que se pueden contar con los dedos de una mano. ¿Bocadillos? Pan congelado, y de bebidas… cinco Cocacolas y una Fanta para 22 personas, con suerte una botella de agua de litro y medio, que no creo que cuenten eso como servicio, ¿no? Ni una estrella se merece, vaya tela. Y eso de que no tienen género para nada, si se estresa una mesa… directos a cerrar.

Luego, al contrario, un grupo de ciclistas que también pasó por ahí la petó, porque les abrieron las puertas especialmente y se hincharon a gazpacho manchego, arroz al horno, y un montón de cosas ricas como patatas bravas y oreja adobada. Todo eso por solo 22 euros, que sí que es un chollo, ¿eh? El gazpacho lo ponían de primera, que parece que estaba increíble, y el ambiente era supertranquilo. Cuentan que el servicio fue la caña, la chica que les atendió era súper maja, así que, ¡mira qué contraste!

Así que, ¿qué tipo de comida se ofrece en Alegría de la Huerta? Bueno, si tienes suerte y te priorizan, te puedes comer un gazpacho manchego de locos, un arroz al horno brutal, y luego las obligatorias patatas bravas y la oreja adobada, pero si no, mejor que busques en otra parte.

Cuáles son los horarios de servicio de Alegría de la Huerta

El tema de Alegría de la Huerta es para tirarse de los pelos, te lo juro. Un moto club se organiza para cenar y, ¡pum!, desastre total. Reservamos una mesa para 22 personas, un jueves a la noche, y ya de entrada ¡ni una Coca Cola normal! Solo Coca Colas zero y, al final, ¡ni eso! En vez de decirnos que no podían atendernos, se hicieron los locos. ¿3 botellas de agua? ¡Venga ya! Al final, solo agua del grifo. ¿Así es como tratan a sus clientes?

Lo mejor vino con la comida. Pides una rondita de picar y ya estás en modo “¿a qué hora llega la comida?”. Nos sacan 4 platos de bravas y 6 de calamares, todo bien. Pero después de una hora y pico, ¿dónde están las 6 bravas que faltan? Cuando por fin llegan, estaban crudas. Y el morro, no tienes ni idea del tiempo que tardó. Nos los queríamos comer, pero las chicas estaban más en la barra echando risas que trabajando. ¡Total, que al final decidimos que pasábamos de ese morro!

Y cuando llega el momento de los bocadillos, también fue para llorar. Un desastre total. Nos traen unos chivitos que no eran ni chivitos, ¡solo un medio! Además, los especiales de la casa eran un chiste, con el pan duro y sin lo que prometían. Para colmo, uno de los chicos pidió un plato combinado que ni se apareció. Al final, bueno, irreal. La cuenta, ¡ni la tenían lista! Tuvieron que hacernos los cálculos a nosotros. Y ya para cerrar la faena, nos cobraron 27€ por agua del grifo. ¿En serio?

Y lo que duele en el bolsillo es que casi llegamos a los 400€ por 6 platos de bravas, 6 de calamares, 8 bocadillos, 5 jarras de agua y unos refrescos. Una locura total. ¿Y qué tal el tiempo de espera? Más de una hora. No, amigo, esto ya fue la gota que colmó el vaso. Definitivamente no volvemos a repetir esta experiencia.

Ahora, si estás preguntando por los horarios de servicio, ya te digo que no los tengo en la cabeza, pero imagino que abren por la tarde-noche. Lo que sí sé es que deberías pensarlo dos veces antes de hacer una reserva ahí.

Qué platos destacados debo probar en este restaurante

Ya te digo, si buscas un lugar donde comer algo rico y disfrutar de la buena onda, Alegría de la Huerta debería estar en tu lista. El sitio tiene 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. Eso ya te dice todo, pero déjame contarte. Para empezar, tienen un chivito XXL que es de lo mejor que he probado. Y si eres de los que aman el café después de comer, el cremaet es top. ¿Y la panadería? El pan es excelente, directo del horno del pueblo. Para los que amamos a los peludos, hay un perrete cariñoso que te hace sentir en casa. Es un combo perfecto.

Claro, no todo es color de rosa. Hay quienes han pasado un mal rato aquí. Una experiencia cuenta que fue un bar de pueblo con mala atención y poco abastecimiento. Te quedas con ganas de algo, pides agua y resulta que no hay ni eso. Esperaron tanto que decidieron anular lo que habían pedido. Además, no te dan ticket y es un drama para pagar. O sea, un desastre total. Con esa mala vibra, les hemos dicho adiós y ¡no volveremos!

Pero volviendo a lo bueno, otra gente ha tenido unas esperanzas increíbles al detenerse para almorzar. Los bocadillos son espectaculares y la atención es increíble. Y si piensas que no se hacen buenas paellas fuera de casa, piénsalo de nuevo. La dueña te convence a probar la suya y, ¡boom!, te das cuenta que has estado perdiendo el tiempo. Cada plato que sacan es un motivo para volver.

Así que, ¿qué no te puedes perder aquí? Primero, el chivito XXL, y luego ve por el bocata de la casa que tiene fama. Y no puedes irte sin probar la paella. Si haces una ruta por la zona, este lugar debe ser una parada obligada, de verdad. ¡No lo dudes!

Hay opciones para desayunos, almuerzos y cenas en Alegría de la Huerta

Ya te digo, en Alegría de la Huerta de Millares, se siente la buena vibra. Cinco estrellas se ganaron por el trato y el ambiente. Te atienden unas tres chicas simpáticas que van al grano y te dejan satisfecho en un plis plas. Los bocadillos son un espectáculo, de esos que no te puedes perder, bocata de la Casa, Huevos Rotos con Jamón y Bravas, son de lo mejor en el menú. Por 10-20€ por persona, no se le puede pedir más. Y como siempre, después de un buen almuerzo, agárrate porque la vuelta en bici se convierte en un pequeño reto, ¡pero vale la pena! Volveremos, chicas, sois un ejemplo!

Pero no todo es perfecto. Ahí te va lo malo: el 19 de julio se les fue la olla. Tenían un grupo de 22 personas y parece que no estaban listos para el reto. Coca-Cola 0 a raudales y agua del grifo en vez de botellas. Se nota que la cocina estaba en su mundo porque tardaron una eternidad en sacar las tapas. Te cuento que me hicieron levantarme más de una vez para preguntar por mis platos. Cuando llegó la cuenta, más lío porque parecía que intentaban cobrarme lo que no habíamos recibido. En serio, 354€ por un servicio de risa y comida que no llegó. Un robo a mano armada.

Así que, ¿hay opciones para desayunos, almuerzos y cenas en Alegría de la Huerta? Claro que sí, puedes ir a disfrutar de brunch, almuerzos y cenas. Pero ojo, que si les llega un grupo grande, asegúrate de que estén preparados. La verdad, la opción de almuerzo es genial, pero las cenas... bueno, digamos que necesitas algo de paciencia. Así que ir con un buen rollo y esperemos que no te toque un día de locura como el que tuvimos nosotros.

Qué tipo de ambiente tiene Alegría de la Huerta

No te vas a creer lo que encontramos en Alegría de la Huerta. El lugar está en Millares, un pueblito encantador con bocadillos más grandes que la calle principal. Tenía unas ganas locas de un buen almuerzo, y te digo que aquí lo encontré. Comimos unos bocadillos chivito que eran una auténtica bestia, bien cargados y con pan fresquito. La chica que nos atendió, por cierto, era un encanto. ¡Esas cosas hacen que te sientas como en casa! Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. Y todo por un precio entre 10-20€ por persona. No está nada mal, ¿no?

Además, si te pillas por allí con un grupo, es el sitio ideal. Aunque ya estaban a punto de cerrar, nos atendieron como si no hubiera un mañana. Nos dimos un festín y nos llegó la comida con una sonrisa. ¡Así da gusto! Eso sí, si te montas en la moto y decides hacer una parada, el chivito es una apuesta segura. Literalmente, te va a dejar en la lona, ¡no hay forma de terminarlo! Solo un pequeño "pero": el cremaet que pedí parecía más un carajillo que otra cosa. Pero, en fin, eso no quita que la comida y el servicio fueran top.

Y si vas en plan aventura, como nosotros que hicimos un poco de barranquismo, no te preocupes. A las 16:00hrs, Eyzne, la camarera, nos trató de maravilla y aún así nos sirvieron. La comida casera fue un espectáculo, especialmente la oreja y el arroz. Ni hablar de la tarta de queso con filipinos, ¡una delicia! Eso sí, asegúrate de ir con hambre porque las raciones son abundantes y los precios son más que razonables.

En cuanto al ambiente, Alegría de la Huerta tiene ese toque de bar de pueblo con encanto, donde todos se sienten bienvenidos y atendidos. La atención aquí es como de amigos, como si estuvieras en casa. Las risas y la buena onda son parte del menú. Así que si buscas un sitio donde comer rico y disfrutar de un servicio excepcional, ya sabes dónde ir. ¡No te arrepentirás!

Alegría de la Huerta cuenta con una terraza al aire libre

Si estás pensando en dónde parar a comer después de una ruta en moto, Alegría de la Huerta es el sitio. Estuvimos allí y, ¡madre mía!, todo estaba buenísimo. La comida, el servicio y el ambiente, ¡todo un 5 estrellas! El personal es súper majo y hacen que te sientas como en casa. Repetiremos seguro, no hay nada como acabar un día de moto con una buena comilona.

La otra vez fuimos en grupo después de una vuelta y solo puedo decir que la atención fue de 10. Pedimos unas cervezas para refrescarnos, y la camarera fue un encanto, siempre atenta. Y ni hablemos de la comida, todo en su punto. Te lo juro, aquí no hay nada que se quede en el tintero, todo un lujo para el paladar.

Un día entramos casi por casualidad, porque el sitio que teníamos pensado estaba cerrado. Tardaron un poco en atendernos, pero la camarera lo avisó enseguida y con una sonrisa. Los bocadillos que tienen son brutales y bien de tamaño. La terraza tiene bastante sombra, perfecta para escapar del calor, aunque las mesas un repaso de limpieza no les vendría mal. El cremaet fue de lo mejor, bien aclamado por la peña. Es cierto que el lugar tiene su potencial y la gente joven está con ganas de mejorar.

La última vez que fuimos, los compis de la grupeta ciclista nos lo pasamos pipa. Reservamos para 17 personas y no hubo ni un problema. Cuando llegamos, tenían todo montado y listo, los bocatas casi al caer. La chica que nos atendió fue super amable, y el pan de los bocadillos estaba en su punto perfecto. Sin duda, volveremos, ¡menuda comilona!

Y para responder a la pregunta que todos nos hacemos: , Alegría de la Huerta cuenta con una terraza al aire libre. Así que si quieres disfrutar de tu comida con un buen ambiente, ya sabes dónde tienes que ir.

Qué características hacen especial a la terraza de Alegría de la Huerta

Te cuento que en Alegría de la Huerta hay de todo un poco, y no siempre bueno. Déjame decirte que, si estás pensando en hacer una parada, mejor lo pienses dos veces. La experiencia de la comida deja mucho que desear... No sé cómo lo hacen, pero tenían cero opciones de bebidas, ni una miserable Coca-Cola ni agua. Te obligan a beber alcohol o agua del grifo, ¡una locura! El servicio es lento, muy lento. Los platos salen a cuenta gotas y los perros del dueño campan a sus anchas, meando donde les da la gana... Y eso que me encantan los perros, pero esto ya se pasa. Además, lo que pagas no va acorde con lo que recibes, porque es carísimo para lo que son. Así que, si tienes que ir, hazte un favor y evita este sitio.

Ahora, no todo es un desastre. Unos amigos que fueron saben contar que a veces, como hoy, se pueden encontrar joyas en medio de la decepción. Les salió una paella que estaba de muerte y se sintieron súper a gusto en el lugar. El trato con el personal fue excelente. Así da gusto volver a un sitio, y eso habla muy bien de su ambiente. Pero, claro, no siempre es así. Este sitio puede variar del día a la noche, así que no te fíes del todo.

También hay quienes descubrieron el local mientras iban de ruta motera. ¡Qué acierto! Decían que los bocadillos son gigantes, y no tuvieron que esperar nada para ser atendidos. Además, el precio estaba más que correcto. Las dos chicas que lo atendían se lo curraban a tope, y el cocinero no se queda atrás. Hay que darles un buen aplauso a la gente que sabe hacer bien su trabajo. Ahí sí que se siente uno bien recibido, y eso se nota.

Al final, ¿qué hace especial a la terraza de Alegría de la Huerta? Aunque a veces el servicio y la comida dejan mucho que desear, al menos en días buenos se puede disfrutar de un buen ambiente y un buen plato al sol. Siempre hay una esperanza de que lo que realmente buscas te pueda sorprender, pero asegúrate de que te toque un buen día.

Es necesario hacer una reserva para visitar Alegría de la Huerta

¡Tío, lo de ayer en Alegría de la Huerta fue un desmadre total! Reservamos cuatro días antes para cenar con el motoclub, éramos 22 personas. Cuando llegamos, el tipo solo sacó cuatro botellas de agua y nos dice que no quedan más. ¡A tomar por saco! Nos planta agua del grifo con hielo y lo mismo con las Coca-Colas. Un lío, un caos. Luego solo 3 bocadillos para elegir y después de esperar más de tres horas, nos traen 6 platos de bravas y calamares. Y esos bocadillos, ¡madre mía, estaban tan duros que parecían rocas! Y claro, al final nos cobran 11 euros por cabeza más el bocadillo. Total, salimos a 21 euros cada uno por una cena que era un desastre. ¡No vuelvo!

Hoy la cosa no ha mejorado mucho. Fui con un amigo y pedimos cuatro tapas para dos. El servicio dejó mucho que desear, todo servido a la vez y con bastante demora. Al final nos soltaron la broma de que salimos a 48 euros solo por eso. Comimos una ensalada, pan con alioli, calamares, manitas de cerdo y cafés. Lo único bueno es que la comida estaba rica, pero el servicio... ¡ay, el servicio! No se puede tener de todo, ¿eh?

Pero no todo es negativo, ¿eh? Hemos ido con un grupo de 40 amigos senderistas y el trato fue espectacular. Estábamos en plan locos, pero el equipo nos atendió de lujo, aunque ya casi estaban cerrando. El ambiente es lo mejor, te sientes en familia. La comida estuvo a tope, valorada en 5 estrellas. Para esos que buscan buen rollo después de la ruta, este es el lugar. Todo el mundo salió satisfecho y agradecido.

Por cierto, si estás pensando en visitar Alegría de la Huerta, un consejo: mejor haz una reserva. Con el ambiente que hay, puede que no haya sitio, sobre todo si vas en grupo. Aunque ten en cuenta que lo de ayer no es típico y a veces el servicio se puede ir un poco de las manos. Si quieres disfrutar y comer bien, ¡mejor llama antes!

Cuál es la calificación actual de Alegría de la Huerta en Restaurant Guru

Y hablando de sitios chulos, no puedo dejar de mencionar Alegría de la Huerta. Este restaurante está en Av. Hermanos Sáez Merino, 17, 46198 Millares, Valencia, y te aseguro que es un lugar que tienes que visitar. La vibra que tiene es única, con un rollo muy acogedor. Te sientes como en casa desde el momento que entras, y eso siempre suma, ¿verdad?

La comida, ni te cuento. Aquí se curran unos platos que son pura delicia. Sus opciones vegetarianas son de otro nivel y siempre están frescas y bien preparadas. Además, si te gusta disfrutar de una buena charla mientras comes, este es el sitio perfecto para eso. Te sientes relajado, y los camareros son súper cercanos, siempre con una sonrisa y listos para recomendarte algo.

Y si te gustan los postres, ¡prepárate! Los dulces que tienen son un auténtico pecado. No puedes irte sin probar el pastel de zanahoria, es el tipo de cosa que hace que no te olvides del sitio fácilmente. Y hablando de eso, ten en cuenta que suele llenarse, así que si vas con un grupo grande, mejor haz una reservita.

Ahora, para que tengas una idea de cómo lo ven los demás, en Restaurant Guru tienen una calificación bastante buena. En este momento, tienen una puntación de 4.8, ¡casi nada! Eso ya te dice bastante, ¿no crees? Así que, ya sabes, si un día te apetece una buena comida en un sitio ameno, ¡Alegría de la Huerta es la movida!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business

Artículos relacionados