Bar Jano

Bar Jano

Si buscas un lugar con buen rollo y buen café, Bar Jano en C. Isabel la Catolica, 41, Beteta, Cuenca es el sitio ideal. Este bar está en una plaza monísima que invita a disfrutar de unas raciones al aire libre. Ojo, porque dentro no hay mucho espacio para comer, y el servicio a veces se toma su tiempo, ya que solo hay una persona atendiendo todo. Pero vamos, ¡que eso no te detenga!

Aquí vas a encontrar buenas cañas y tapas a precios populares, ideal para picar algo con los colegas. La atmósfera es acogedora y el ambiente es super amigable. Así que si quieres pasar un buen rato y comerte unas raciones, dale una oportunidad a Bar Jano. ¡No te arrepentirás! Ah, y el teléfono para cualquier cosa es +34636383390.

Bar Jano

Bar
⭐Valoración media: 3,6
Opiniones: 382 Reseñas
Dirección: C. Isabel la Catolica, 41, 16870 Beteta, Cuenca
Teléfono: 636 38 33 90

Página web

Horarios Bar Jano

DíaHora
lunes8:30–0:30
martes8:30–0:30
miércoles8:30–0:30
jueves8:30–0:30
viernes8:30–0:30
sábado8:30–0:30
domingo8:30–0:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Bar Jano

Dónde se encuentra Bar Jano

Si buscas un buen sitio para comer en Beteta, tienes que pasarte por el Bar Jano. Nosotros llegamos a las 16:00 a comer, y aquí no nos pusieron problemas, cosa que en otros bares de alrededor nos miraban como si fuéramos de otro planeta. La comida está de lujo, las raciones son generosas, solo que me falló un poco el vinagre, pero un vecino del lugar fue un crack y me lo ofreció de su casa. ¡Mil gracias a la buena gente de Beteta! Precio por persona, entre 1-10 €, así que no le puedes pedir más.

El ambiente es bien tranquilo, perfecto para disfrutar sin prisas. El servicio es rápido y amable, además, no necesitas hacer reservas, que eso siempre es un punto a favor. Si vais en grupo, mejor, pero si sois más de 9, puede que haya un poco más de espera. Aunque a nosotros nos atendieron sin espera. Y lo que pidas, no olvides probar los huevos rotos, ¡para mí son un must, pero asegúrate de recordar el vinagre o el vecino estará listo para socorrerte!

La relación calidad/precio aquí está bastante bien. Sí, hay algún plato que es congelado, pero si quieres algo bueno y sencillo, las alitas y el pincho de tortilla no defraudan. Y no te olvides del café, que está de muerte. Un par de cervezas con un pincho y te sientes como en casa. Eso sí, ven con ganas de probar un poco de todo porque aquí tienen variedad y el personal es bastante majo.

Así que si te preguntas, ¿dónde se encuentra Bar Jano? Es fácil: está en C. Isabel la Católica, 41, 16870 Beteta, Cuenca. Con esta dirección, ya no hay excusas. ¡Nos vemos allí!

Cuál es la dirección exacta de Bar Jano

Así que, ya estamos hablando del Bar Jano, ese sitio en C. Isabel la Catolica, 41, 16870 Beteta, Cuenca. ¿Y qué tal va? Mira, si andas buscando un lugar donde almorzar un martes, este bar se lleva una 5 estrellas porque esos huevos rotos que sirven son de los mejores que hemos probado. Así es como se llena la España vaciada, ¡con buena comida y buen rollo!

Pero no todo son flores, ¿eh? Unas opiniones dicen que el bar es correcto, ubicado en la Plaza Mayor de Beteta, con una casa antigua que tiene su encanto. En cuanto a la comida, servicio y ambiente, se quedan en un 3 estrellas. No está mal, pero no es para tirar cohetes. A veces se siente que el lugar le falta un poco de chispa.

Por otro lado, hay quienes han disfrutado de las tapas, y eso que son sencillas. Aunque la atención es amable y simpática, a veces, el tiempo de espera se hace eterno. 2 estrellas por el servicio lento, y eso ya es un tema. Las raciones, bien, pero si las cervezas estan calientes y los platos congelados, ahí la cosa se tuerce.

Lo mejor, eso sí, es que puedes encontrar platos típicos de la zona y todo por un precio más que asequible, prácticamente 1-10 € por persona. Un buen sitio donde repetir sin pensarlo. Así que, si te preguntas dónde encontrarlo, ya sabes que debes dirigirte a C. Isabel la Catolica, 41, 16870 Beteta, Cuenca. ¡No te lo pierdas!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en Bar Jano

Mira, te cuento, la experiencia en Bar Jano fue un lío total. Imagínate que llegamos y ya a las 10:45 nos dice el camarero que no puede hacer más desayuno ni tostadas. Las mesas estaban preparadas, pero él, de mala manera, nos decía que así era la cosa. Así que, claro, nos dio un mal rollo y no nos quedó otra que marcharnos. Esas son cosas que te sacan de quicio cuando lo único que querías era empezar bien el día con un café.

Y te digo, el servicio no es la estrella en este lugar. Una camarera nos trató de lo peor, nos invitó a irnos solo porque no había pan. Ni se molestó en preguntar si queríamos algo más. Caray, si el trato es ese, ¿para qué quedarme? A mí la amabilidad en un bar me importa un montón y si me sale esa actitud, pues ¡hasta luego! La comida y el ambiente estaban por los suelos en esa ocasión.

Pasando a lo que sí se salva, el jamón que probamos fue bastante bueno. Pero, ojo, el servicio lentísimo y el sitio no muy limpio. Y te cuento, la cerveza que te sirven a veces es más caliente que lengua de suegra, ¡logra imaginarte eso! Por suerte, tuvimos una ración de ajoarriero que estaba exquisita, y eso sí, la Ambar bien fría, que al menos eso lo hicieron bien.

En cuanto al ambiente, pues mira, es un bar de pueblo, pequeño y con una gran terraza en la plaza del ayuntamiento, lo que le da algo de aire fresco. Pero entre lo que he visto de que tienes que ir a la barra para pedir, que te ignoren y que otros clientes sean tratados mejor, pues la verdad es que no esperes un trato cálido ni un lugar donde te sientas bienvenido. Si buscas un sitio para relajarte, podrías encontrar mejores opciones en Beteta.

Hay suficiente espacio para comer dentro de Bar Jano

A ver, si estás pensando en pasar por el Bar Jano en C. Isabel la Católica, 41, en Beteta, te cuento lo que te puedes esperar. Primero, la ubicación es top, está en la plaza y tienen una terraza afuera donde puedes sentarte a disfrutar del aire. Pero ojo, no son muy cuidadosos con la desinfección del mobiliario exterior y eso no mola nada. Y ni hablemos de los baños, que ni jabón tienen. La comida está pasable, aunque el ajo arriero es un poco soso. El morteruelo está decente, pero también hemos probado mejores. Ah, y los precios están bastante bien, a 7€ por ración, así que no te quedas en la ruina.

Ahora, lo que realmente me molesta es el asunto del servicio. Te pueden cobrar lo mismo por dos cosas distintas, y cuando preguntas sobre la cocina… te dicen que “igual abre a las 20h” o “igual no”. ¡Vaya forma de dejarte en ascuas! No te sirven en las mesas y te toca pedir en barra, como si estuvieras en el bar de tu barrio, pero el ambiente también deja que desear porque hay un grupo de personas dentro sin mascarilla y parece que se descontrolan un poco.

Es verdad que la terraza se está bastante bien. Pero si decides quedarte afuera, ten en cuenta que el servicio es pésimo. Te dejas caer y aunque tarden, ni te ponen una tapa miserable. Pedimos raciones y el camarero nos dijo que esperáramos a que retiraran las mesas. Spoiler: aún estoy esperando. Por eso, le doy una estrella, ¡y la verdad es que si se pudiera dar menos, lo haría!

Sobre si hay suficiente espacio para comer dentro, la verdad es que sí hay mesas, pero no esperes un servicio eficiente. Como ya te dije, hay un montón de mesas para sentarse, pero si te toca pedir en barra, es como si te dijeran que no vale la pena. Así que si vas con la idea de disfrutar de una buena comida y un buen servicio, tal vez debas pensártelo bien antes de entrar. Al final, el Bar Jano podría haber sido una buena opción, pero se queda corto en muchos aspectos.

Cómo es el servicio en Bar Jano

Bar Jano es de esos sitios donde la experiencia es una montaña rusa, y no siempre para bien. Si eres turista, cuidado. Aquí los que no son de la zona son los últimos en ser atendidos. La verdad, se nota que los locales tienen preferencia, y si no eres del pueblo, te vas a sentir como un fantasma, esperando mientras los camareros charlan con los de siempre. Y ni te cuento de la limpieza del lugar: no hay hidrogel, y las mesas y sillas parecen que llevan semanas sin limpieza. Un poco de higiene no vendría mal en tiempos de pandemia.

Sobre la comida, la cosa tampoco es muy halagüeña. Te puedes encontrar con raciones escasas y muy, pero que muy normalitas. Cuidado con el aceite de freír, parece que no lo cambian nunca. Y no hablemos de los precios: 9€ por dos bocadillos de pan y jamón. ¡Eso en Madrid tal vez, pero aquí en un pueblo! Te van a mirar raro si pides más de una cosa, y la verdad es que lo mejor es salir pitando a otro sitio antes de quedarte atascado en esa barra donde ni te miran.

El ambiente tampoco ayuda. Atravesar el bar con un aforo de risa y la mayoría de la gente sin mascarilla es un riesgo. He visto hasta doce personas apretadas, de pie, riéndose mientras tú solo piensas en lo que podría ocurrir si alguno de ellos lleva el COVID. Es un rincón de fiesta que definitivamente no lleva la palabra “higiene” en su vocabulario. La atención al cliente… bueno, da para otro capítulo. Te hacen sentir como si les estuvieras pidiendo un favor si decides pedir algo. La sensación es de desinterés total, y lo peor es que no recibes el trato que mereces, pero parece que para ellos abrir el bar ya es suficiente.

Entonces, ¿cómo es el servicio en Bar Jano? Es pésimo, en toda la extensión de la palabra. Desde que entras hasta que decides irte, te vas a sentir mal atendido y poco valorado. Hay que asumir que no es el lugar para disfrutar de una buena comida o tomar algo sin la sensación de que te están haciendo un favor. La verdad, si tienes opciones, mejor busca otro sitio.

Qué tipo de comida y bebida se ofrece en Bar Jano

Así que ya sabes, el Bar Jano se ha vuelto un tanto... no sé cómo decirlo, pero se ha caído en picada. Te cuento, el otro día me pasé por allí, pensando en disfrutar de unas cañas y, la verdad, fue un desastre total. La limpieza brillaba por su ausencia, y el servicio era más lento que un caracol. El dueño, un tipo que al parecer perdió las formas, se dedicaba a pelearse con los clientes como si eso fuera lo normal. Ojo, esto no es un circo. Vamos, que acabé yendo al bar de al lado y no pienso volver. Jano, ¿de verdad has cambiado tanto? La frase "el cliente siempre tiene razón" aquí no aplica, porque él se cree el rey del mundo y si no estás de acuerdo, te suelta un puñetazo.

Pero no todo es tan oscuro, también es verdad que hay peña que ha tenido una experiencia más o menos aceptable. El trato puede ser agradable, si no jodes al dueño, claro. En una ocasión me invitaron a un pincho de tortilla que estaba de rechupete, pero cuando pedí unas tostadas a las 11:30, me dijeron que la cocina estaba cerrada. Un poco decepcionante, pero bueno… a veces hay que saber lo que esperar, ¿no?

Después está la otra cara de la moneda: gente que ha ido a cenar y dice que el trato ha sido maravilloso. Les explicaron los platos y disfrutaron de buena comida y a buen precio. Todo parece ser un juego de azar, porque no todos corrieron con la misma suerte. Otro grupo se plantó allí a las 12:30 y se encontró con el bar lleno de platos de desayuno y, después de esperar 20 minutos, simplemente se fueron.

Así que, ¿qué tipo de comida y bebida ofrecen en Bar Jano? Pues bien, hay un poco de todo, desde tapas y tostadas hasta platos que pueden ser una buena sorpresa. Pero, con este panorama, no sé si vale la pena arriesgarse. Al final del día, si lo que buscas es disfrutar de buena comida y un servicio decente, mejor te recomiendo mirar hacia el bar de al lado. Bar Jano, estás a un paso de quedarte solo.

Bar Jano tiene opciones para picar o compartir con amigos

Y bueno, la verdad es que el Bar Jano no se lleva una buena nota en cuanto al desayuno. Una estrella y la razón está bastante clara. Estuvimos pacientemente esperando 15 minutos y, sinceramente, fue una pérdida total de tiempo. El lugar estaba abierto, pero nadie apareció para atendernos. Estaban tan liados en la cocina que, al final, decidimos irnos sin probar bocado. Así que, si vas con la intención de desayunar ahí, te aconsejo que mejor te acerques a la tienda del pueblo, compres algo rico y te lo prepares en tu alojamiento. Es lo más sensato.

En cuanto al ambiente, parece que a la peña le gusta, porque tiene ese rollo típico de bar de pueblo. Pero, si venís por un buen desayuno, ya os digo que lo más seguro es que os quedéis con las ganas. Esto no es un sitio para empezar bien la mañana.

Y ya para rematar, si te preguntas si Bar Jano tiene opciones para picar o compartir con amigos, te cuento que no son precisamente los reyes de las tapas. Aunque alguna cosita tienen, no esperes un banquete para compartir, igual te va mejor buscar algo en otro sitio. Así que, si lo que quieres es hacer la previa con unos amigos, está bien, pero no vayas con muchas expectativas de cenar bien ahí.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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