
¡Tienes que hacerte un favor y visitar el Restaurante Cafetería La Ruta 420 en C. Ramón y Cajal, 2, Belmonte, Cuenca! Este lugar es un verdadero hallazgo para disfrutar de una comida deliciosa sin vaciarte los bolsillos. Con un ambiente acogedor y opciones que van desde menús del día a platos para llevar, se ha ganado el corazón de los locales y viajeros. Mención especial a la terraza, perfecta para esos días de sol. Si te mola el rollo de compartir mesa con otros comensales, este sitio es ideal.
Además, la Ruta 420 no solo tiene buena comida, sino que también cuenta con un servicio amable que hace que la experiencia sea aún mejor. Aunque hay opiniones mixtas por ahí, la mayoría de la gente está bastante contenta, dándole una sólida puntuación de 4.1 sobre 5. Y no olvides que está en el camino y es fácil de encontrar. ¡Así que lánzate a probar su menú y disfruta como un rey! ¡Te va a encantar!
Restaurante Cafetería La Ruta 420
Horarios Restaurante Cafetería La Ruta 420
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 7:00–24:00 |
| miércoles | 7:00–24:00 |
| jueves | 7:00–24:00 |
| viernes | 7:00–24:00 |
| sábado | 7:00–24:00 |
| domingo | 7:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Cafetería La Ruta 420
Dónde se encuentra el Restaurante Cafetería La Ruta 420
¡Ey, gente! Hoy os voy a hablar del Restaurante Cafetería La Ruta 420, un sitio que está en C. Ramón y Cajal, 2, 16640 Belmonte, Cuenca. La verdad es que tiene su rollo, y aunque no es el top de la gastronomía, cumple con lo que buscas cuando estás por ahí. Recibió 4 estrellas, y te cuento por qué.
Primero, su menú entre semana está a 13 euros, que no está nada mal para lo que te dan. La comida es bastante buena y abundante, aunque ojo con los postres, porque no son caseros. La atención que recibimos fue correcta, pero la chica que nos atendió no es que sea un rayo de sol. A pesar de eso, como estábamos solos en el salón, la experiencia fue bastante agradable. En el tema de comidas: le pondría un 5 a la comida, un 3 al servicio y un 5 al ambiente.
Por otro lado, si vas de cena, el ambiente se pone más chulo. Yo estuve con la mujer y, aunque las tostadas de por la mañana no me impresionaron por el pan duro de ayer, la cena estuvo bien. La comida, la verdad, le doy un 4, el servicio un 5 y el ambiente... un 3. Normalito, pero no te claves con las tostadas.
En los fines de semana también tienen menú del día, y cuidado que son 18 euros por persona, pero la rapidez y la calidad estaban a la altura. Tirándole a un 5 en todo: comida, servicio y ambiente. Te sientes bien atendido y, sobre todo, no pasas hambre.
Eso sí, si esperas algo memorable, ese no es el plan. Una vez fui porque visitaba el castillo de Belmonte y, la verdad, fue de esos lugares que no anoto en mi memoria. La comida no fue la mejor (un 3 para el churrasco que pedí), y aunque los camareros eran amables, el precio de 18 euros me pareció caro para lo que ofrecían. Así que si puedes, busca un lugar en otro pueblo, seguro que encuentras algo más asequible.
Así que ya sabes, si alguna vez te preguntas ¿Dónde se encuentra el Restaurante Cafetería La Ruta 420?, está justo en C. Ramón y Cajal, 2, 16640 Belmonte, Cuenca. ¡Dale una oportunidad!
Qué tipo de comida ofrece el Restaurante La Ruta 420
Te cuento que si decides pasar por La Ruta 420 en Belmonte, te vas a llevar una buena sorpresa. Yo fui un fin de semana y, la verdad, merece las 5 estrellas. El menú diario cuesta 18€ e incluye bebida, postre y café. ¡Y el salón comedor está chido! La camarera fue muy amable y rápida, lo cual siempre se agradece. La única pega, el bar estaba un poco escandaloso porque todo el mundo debía estar a tope con el tapeo, pero eso forma parte del rollo, ¿no?
Pero no todo fue perfecto. En otra visita, una camarera no parecía muy ilusionada en lo que hacía, y eso se notó un poco. Nos leyó el menú sin ganas, y al final, algunas cosas estaban insulsas*. ¡El plato de judías no tenía nada de sabor! A veces es un poco decepcionante, pero, en general, no me puedo quejar del servicio que he tenido en otros momentos. Es como una montaña rusa, pero al final, siempre las raciones fueron más que correctas.
Ya que estamos, si te decides a ir, no olvides hacer una reserva. Aunque hay veces que te hacen un hueco a pesar de estar a tope. Al menos en mi experiencia, no tuvimos que esperar más de media hora para la comida y eso es un plus. Además, hay un montón de plazas libres para aparcar, así que llega tranquilo. Y si vas con niños, también son bienvenidos.
Entonces, ¿qué tipo de comida ofrece el Restaurante La Ruta 420? Pues, hay de todo un poco, desde platos de salchichas en salsa hasta jamón, y lo que más destaca son las raciones generosas y sabrosas. Así que, si buscas menú variado y a buen precio, ya sabes a dónde ir.
Es el Restaurante La Ruta 420 un lugar asequible para comer
Así que, después de visitar el Restaurante Cafetería La Ruta 420 en la C. Ramón y Cajal, 2, 16640 Belmonte, Cuenca, te cuento que el lugar tiene su rollo. Está en la nacional 420, y eso le da un toque motero con el escudo de la ruta 66 de EE. UU. La verdad es que las motos pasan a toda prisa, pero nosotros nos encontramos con un ambiente más de viajeros en bus. Lo que te digo, hay que estar preparados para compartir mesa con gente que viene y va.
Al llegar, la cerveza está fría y las tapas suelen ser generosas. A pesar de que la carta no es un dechado de ofertas, no te quedas con hambre, eso es seguro. Lo típico que te encuentras ahí es un buen morteruelo, ajoarriero, y si te atreves, pide la perdiz. ¡Ah! Y no olvides la oreja de cerdo a la plancha, que está para chuparse los dedos. La relación calidad/precio se siente bien, ¡30-40€ por cabeza y terminas satisfecho!
Ahora, no todo es de color de rosa. Al parecer, hay una camarera que se las ve y se las desea porque el ambiente se anima rápido y ella no da abasto. Aunque la espera entre platos no es para nada exagerada, sí que se le ve agobiada. Eso sí, si decides salir a la terraza a disfrutar de unas cervezas, no podrás comer ahí. Una pena, porque dentro con el aire puesto, hacía calor de narices.
Y pasando a la parte menos agradable, no podemos ignorar ese mal trago con el camarero que parece más un gavilán que una persona. La actitud fea que tiene al tratar a forasteros no me gusta, y aunque el bocata de salchicha estaba rico, te deja con un mal sabor de boca sobre el servicio. Pero bueno, al final de la ficha, si lo que quieres es comer bien y a buen precio, parece que La Ruta 420 es una opción asequible, a pesar de que el trato no siempre brille. Así que sí, vale la pena, siempre que estés dispuesto a pasar por alto algunas cosillas.
El restaurante cuenta con opciones para llevar
Si estás buscando un sitio donde parar a comer en Belmonte, la Cafetería La Ruta 420 no es la panacea, pero cumple. Tiene una carta variada que te deja opciones, aunque tampoco esperes maravillas. El menú del día está a 11€, lo que está bastante bien por lo que ofrecen, aunque no se trata de una cocina espectacular. Hay callos, churrasco y pudin que, para un hambre rápida, cumplen con el cometido, pero si buscas algo típico de la zona, quizás te quedes un poco corto.
La atención va de arriba a abajo. Tienes a un camarero que parece que le cuesta un poco ser amable y, la verdad, eso le quita puntos al sitio. Pero ahí está también una camarera joven que es un auténtico sol, siempre dispuesta a ayudar y hacerte sentir cómodo. El ambiente es tranquilo, perfecto para una comida sin estrés, y si no hay mucha gente, la rapidez del servicio no deja que te aburras.
Eso sí, es un bar de carretera, así que no te esperes un restaurante top. Ideal para trabajadores y para quienes pasen por ahí y necesiten comer algo rápido. Con tantas opciones en la zona, podrían mejorar el tema de calidad y ajustar un poco precios. Pero, a fin de cuentas, para una parada, no está mal.
¿Y de llevar? Pues mira, si lo que quieres son opciones para llevar, probablemente no sea su fuerte. Lo que he oído es un poco más sobre comer allí que sacar para llevar. Pero, si te pones firme y lo pides, nunca se sabe.
¡Ah! Y las plazas de aparcamiento suelen estar bastante libres, así que no hay excusas para no hacer una parada rápida.
Hay un menú del día disponible en la Ruta 420
Mira, te voy a contar lo que me pasó en La Ruta 420, en Belmonte. Íbamos cinco colegas a tomar una birra bien fría, y nos encontramos con el dueño que parecía más interesado en echarnos que en atendernos. Seis veces nos increpó por cerrar antes de tiempo. En serio, ¿qué clase de trato es ese? El ambiente salió por la ventana, y eso que solo queríamos disfrutar un rato. Servicio: 1 y ambiente: 1. Te lo digo, no fuimos por la comida, pero no tengo ganas de volver a experimentar esa pesadilla.
Cuando llegamos, nos querían meter en un menú de 22 euros de entrada, ¡y nosotros solo queríamos unos bocatas y tapas! A la mínima que pedimos la carta, nos mandaron a la barra. Así que, ¡nos piramos! Atención cero, además de un par de camareros que parecían más enfadados que una olla a presión. Comida: 1, servicio: 1, y lo peor, toda esa actitud seca de los que están detrás de la barra. ¿De verdad es tan complicado ser un poco amables?
Y no solo eso, otra vez pedimos cafés y tardaron un montón. Eso sí, cuando nos atendieron, la bordez era tal que nos quedamos flipando. Por dos cafés y dos tostadas, nos clavaron 8 euros y nos lo sirvieron con una cara que daba miedo. Ambiente: 1, ruido a tope, y como no hay un menú del día que poner de ejemplo, no me quedé con ganas de más. A este paso, si existiese un menú, habría que preguntar a ver si lo traen con una sonrisa.
En fin, solo una pequeña luz en medio de tanta negrura fue el menú fin de semana. Había algo de judías blancas, codillo y tiramisú muy rico, eso sí que parece que va a gusto de los que se animan a entrar y no ven la mano de estos amargados. Si buscas un menú del día, olvídate, porque lo que he visto no es precisamente un plan atractivo. ¡No vale la pena, amigos!
Cómo es el ambiente en el Restaurante Cafetería La Ruta 420
Mira, si estás buscando un lugar con buena comida y servicio decente, La Ruta 420 es para ti. Me tiré un salmorejo que estaba de rechupete y un secreto que ni te cuento. Este sitio tiene 4 estrellas en mi libro porque la comida realmente vale la pena. Además, el menú es bastante accesible, con varias opciones por 10-20€. Perfecto si andas corto de pasta pero no quieres comerte cualquier cosa.
Y sí, tiene su rollo. A veces el trato al público deja un poco que desear. He leído que algunos han tenido experiencias donde el personal no parece tener muchas ganas de trabajar, y eso se nota. Dicen que es un sitio poco recomendable por el servicio, pero la verdad, a mí no me ha pasado tal cosa. La comida puede compensar un poco esos detalles, y si andas con hambre, ¡muchas veces vale la pena esperar!
Ahora, si eres de hamburguesas, aquí también se lucen. Son muy ricas y aunque a veces el personal sea escaso y se tarden en servirte, la espera es *más que aceptable* cuando te comes una de esas delicias. Además, el lugar es muy cómodo y agradable, sobre todo si te sientas en la terraza. Eso sí, asegúrate de probar el postre “muerte por chocolate” porque es lo que todos comentan, ¡la locura!
En cuanto al ambiente en La Ruta 420, te diré que es generalmente tranquilo y limpio, al menos entresemana. No te preocupes por el parking, que es un paseo para encontrar sitio en la calle. El servicio es rápido y, mientras te pelan, hasta te regalan una tapita, lo que siempre está bien. Ideal para un almuerzo sin complicaciones y con buena onda. ¡Vale la pena!
El restaurante tiene terraza para comer al aire libre
Te cuento lo de la Cafetería La Ruta 420, en C. Ramón y Cajal, 2, 16640 Belmonte. La primera visita fue un fiasco total. Una estrella y de las gordas. La camarera parecía que no tenía ganas de atender a nadie, así que acabamos buscando otro sitio. ¡Un desastre! Pero luego, en otra ocasión, la rubia extranjera se ganó el oro y el moro, aunque la tía era más borde que un cuchillo. A ver, el desayuno estaba bastante decente: 3,50 por dos tostadas enormes y un café, ¡genial para estos lares! Eso sí, el zumo ni lo sueñes. La morena, mientras tanto, parecía jugar al "ataque de las narices", y ahí estaba la rubia, que era la única atendiendo de verdad.
Ya con tres estrellas, la cosa fue un poco mejor. Preguntamos si podíamos comer y nos mandaron al comedor. La camarera bordísima nos hizo sentir como si le molestáramos por pedir bocadillos, ni que fuéramos a romperle el día. Pero, ojo, que una de las camareras jóvenes fue un rayo de sol, así que le debemos esas tres estrellas. Ya sabéis, un punto para el servicio y otro para nuestra salvadora. La comida no fue la hostia, pero tampoco era para tirarla.
Así que, el ambiente está para cargarlo de piedras, y la comida quedó en un tres. La verdad que la falta de menú y la actitud de algunas camareras dieron un poco de asco. Pero lo reconozco, hay que darles un aplauso a las que al menos intentan salvar la situación.
En cuanto a si tienen terraza, pues ni idea. No han dicho nada, y como me echen la bronca por preguntar, igual mejor ir a otro sitio. Pero como sea como el resto, ya os puedo suponer lo que va a pasar. Así que, si decides ir, ve con paciencia y un par de reservas, no vaya a ser que te toque la rubia borde o la morena rascándose las narices.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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