
Si buscas un buen sitio para comer en Siete Aguas, tienes que darle una oportunidad a Restaurante El Candil. Este lugar es conocido por su amplia y variada carta, donde puedes encontrar desde platos caseros hasta opciones más elaboradas, todo a precios más que razonables. Aquí, Pepe es tu mejor amigo al pedir, confía en él y deja un hueco para el final, porque Pepi se encarga de los postres, ¡y eso es un espectáculo en sí mismo! La tarta de chocolate y el pastel de frutas son simplemente irresistibles.
El ambiente es chido, tiene una bonita terraza exterior donde puedes relajarte con tu gente. Pero, ojo, que suele estar bastante concurrido, así que mejor reserva con antelación. Después de una ruta de 16 km, este sitio es un break perfecto. La atención es top y el lugar tiene ese rollo acogedor que hace que quieras volver. La puntuación de 4.5 en Tripadvisor no es por nada, ¡el Candil se lo gana a pulso!
Restaurante El Candil
Página web
Horarios Restaurante El Candil
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–17:00, 20:00–24:00 |
| martes | 9:00–17:00, 20:00–24:00 |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 9:00–17:00, 20:00–24:00 |
| viernes | 9:00–17:00, 20:00–24:00 |
| sábado | 9:00–17:00, 20:00–24:00 |
| domingo | 9:00–17:00, 20:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante El Candil
Dónde se encuentra el Restaurante El Candil
¡Ey, colegas! Si estáis por Siete Aguas, tenéis que hacer una parada en el Restaurante El Candil, que está en C. José Serrano, 6, 46392. Os juro que la experiencia es toda una montaña rusa de sabores. Comida a lo grande, eso sí, hay que tener cuidado con el tema de la sal. Pedí el arroz del señoret y, aunque el aspecto era brutal, ¡estaba más salado que un marino! Con un par de granos duros que me llevé una pequeña decepción, la verdad. Pero ojo, que la ensaladilla estaba bastante rica, y la torta de morcilla y setas también se dejaba comer. El servicio estuvo a otro nivel, pues la camarera fue super atenta. Y claro, no os vayáis sin probar la torrija con helado de café, eso sí que fue una delicia.
Por otro lado, tengo que deciros que El Candil tiene su magia. La carta es una pasada. Desde entrantes frescos hasta platos bien elaborados de carne y pescado, y todo con un toque gourmet que no deja indiferente. En serio, la atención del personal es de 10, siempre son amables y están ahí para echarte una mano, ¡un encanto! El ambiente es muy acogedor, perfecto tanto si vas con colegas o si celebras algo especial. En este sitio, siempre tendrás ganas de volver.
Y no me olvido de nuestro último viaje. Leí malas reseñas, pero ¡nada que ver! Los camareros son unos cracks, atentos a todo. Reservamos un par de días antes y hasta te envían la carta por WhatsApp. Tomamos fideuá de raya y gambas (ojo, hay que pedirla con antelación) y unos nuggets que fliparon los peques, mucho mejor que los de las cadenas de comida rápida. Y, por si fuera poco, los postres estaban impresionantes. Lo dicho, es un sitio para repetir.
Así que, si te preguntas dónde encontrar El Candil, ya sabes, está en C. José Serrano, 6, 46392 Siete Aguas, Valencia. ¡A por ello! ️
Qué tipo de comida ofrecen en El Candil
Y bueno, hablando de El Candil, si vas, prepárate para disfrutar un rato increíble. Empezamos la movida pidiendo unos entrantes brutales: patatas bravas, oreja y calamares que nos dejaron flipando. Ya de ahí, la estrella de la noche: una paella de 5 que estaba espectacular. El servicio, muy encima, siempre atento y con una sonrisa. No hay duda de que volveremos, ¡repetir es un must!
Si buscas un sitio recomendable para comer o cenar, este es el lugar. La atención es de cinco estrellas y la comida… madre mía, exquisita. Para empezar, no te puedes perder las alcachofas, la ensaladilla o las gambas al ajillo. Acompaña eso con un arroz y un postre que te volará la cabeza. ¡Es un festín! El precio por persona ronda los 40-50 €, pero vale cada céntimo. Aparcar tampoco es problema porque hay un montón de plazas libres.
De lo que hemos probado, todo buenísimo. Los gazpachos, los entrantes como el cachopo, ¡todo a otro nivel! Y después, esos postres… ¡La torrija se lleva la palma! Súmale el trato espectacular del equipo. Te hacen sentir como en casa, siempre con amabilidad. Aquí no es obligatorio reservar, pero ojo, si es sábado, mejor que te asegures.
Ahora, sobre lo que ofrecen en El Candil, la gama es amplia. Vas a encontrar platos únicos desde entrantes innovadores hasta arroces que son una delicia. Tienen opciones para vegetarianos y todo, así que aquí hay algo para todos. El ambiente es muy acogedor, con una terraza exterior que le da un toque especial, y la calidad de la comida a ese precio, vaya, ¡es un chollo! ¡Así que sí, a repetir!
Es necesario reservar con antelación para comer en El Candil
Venga, sigamos con el tema. El Candil es un sitio del que habrás oído hablar, y no es por casualidad. Desde Aldaya hasta Siete Aguas estamos de vuelta en este lugar, porque la comida está de 10 y la atención de Javier de Dios es de otro nivel. Si quieres disfrutar de un buen rato, no dudes en hacer tu reserva. El ambiente es genial, ya sea en el comedor interior o en la terraza exterior. Te lo digo, la experiencia es de 5 estrellas en todos los sentidos: comida, servicio y ambiente. ¡De verdad que volveremos pronto!
Pero no todo es color de rosa. He escuchado alguna que otra anécdota que hace dudar. Por ejemplo, hubo quienes fueron un domingo y se encontraron con una pesadilla. La comida tardó una eternidad en llegar, y lo que les sirvieron no cumplía con las expectativas. El rodaballo que esperaban encontró su destino en una cocción más que dudosa y el entrecot… ni te cuento. Si lo que buscabas era un buen bocado, terminaron decepcionados. Una experiencia que, tras escuchar lo de la mala atención, da que pensar.
Ahora, sobre la pregunta de si hay que reservar o no, la respuesta es sí, mejor asegúrate. Aunque algunas veces vayas de casualidad y encuentres lugar, siempre es bueno tener tu mesa asegurada. Esto te evita sorpresas desagradables y te asegura disfrutar todo lo que El Candil tiene para ofrecer. Así que ya sabes, si quieres probar esa buena cocina, mete la reserva en tu lista. ¡No te arrepentirás!
Cuáles son algunas de las especialidades del restaurante
Y haciendo un paréntesis de la rutina, El Candil es el sitio que te va a hacer sentir como en casa, pero con platillos que te dejarán boquiabierto. Desde que entras, ya te envuelve un ambiente de tradición que promete buen rollo y aún mejor yantar. En mi última visita, no podía creer lo que iba a probar. Las croquetas son la bomba, eran tan cremosas que quería pedir más y más. Y ni hablar de esos chicharrones que desaparecieron en un abrir y cerrar de ojos.
Además, si creías que eso era todo, los principales son otra historia. Sus carnes cuidadas al milímetro y esos arroces que tienen un sabor que te hace querer estar allí todo el día. Sinceramente, estoy pensando en la próxima visita solo para hincarle el diente a las alcachofas y ese gazpacho manchego que tenía una pinta espectacular. Enhorabuena a Javier De Dios y su equipo por lo que han montado aquí, de verdad.
Y no solo eso, el ambiente es un 10, sobre todo si logras conseguir mesa en la terraza. La atención también fue de lujo, a pesar de que el local estaba a reventar, sabes que el servicio no flaqueó. Ainhoa, nuestra camarera, se lució recomendándonos algunos platos que, sin duda, se ganaron un lugar en nuestro corazón (y estómago). Si piensas en salir a comer en grupo, aquí tienen de todo y para todos.
Ahora, sobre las especialidades, no puedes dejar de probar el ajoarriero, la oreja a la plancha y la coca de figatells. Todo entra como mantequilla y cada bocado es un viaje de sabores. Y terminado con una tarta de chocolate blanco o un tiramisu, sales de allí como nuevo, pero con ganas de más. Vamos, que si no has ido, ya estás tardando.
Quién es Pepe y qué papel juega en la experiencia culinaria
Y bueno, déjame contarte sobre el Restaurante El Candil en Siete Aguas. Acierto total, te lo digo en serio. Este sitio se lleva 5 estrellas sin duda. Empezando por el almuerzo espectacular que nos pegamos, no te imaginas lo bien que se come aquí. La atención es de lo más top, siempre están pendientes de ti, como si fueras de la familia. La comida es exquisita, que, hermano, tiene un gusto espectacular. Sin esperas y con muchas plazas libres para aparcar, es perfecto para ir en grupo, de los que sean. Ah, y seguro que volvemos, eso está cantado.
El ambiente en El Candil es una maravilla, ideal para disfrutar de una buena comida sin prisas. Es un lugar que se siente cómodo y acogedor. ¿Te gustaría probar ese arroz de rabo de toro? Te lo recomiendo a ojos cerrados, es un plato que se lleva todos los aplausos. La cocina casera que tienen te engancha, nada de comida rápida, aquí todo está hecho con amor y cariño. Así que, si buscas lo auténtico, este es tu sitio.
Hoy me parece que tuvimos un día brutal allí. Desde el momento que llegamos, Carlos, nuestro camarero, estuvo súper atento. Se nota que sabe cómo hacer que te sientas a gusto. ¡Ese chico es un crack! Te hace sentir bien desde el principio hasta que te vas. Volver a comer aquí es un must, y de verdad, ¡nunca te irás con hambre! Cada plato tiene su historia, y cada bocado es un recordatorio de que la buena comida existe.
¿Y quién es Pepe, te preguntarás? Pues mira, Pepe es el alma del restaurante. Él es quien se asegura de que todo corra como la seda. Siempre está pendiente de que los platos salgan perfectos y de que el equipo esté al tanto de todo. Así que, si tú y tus amigos queréis una experiencia increíble, ya sabéis a dónde ir. ¡El Candil es la joya que no te puedes perder!
Qué postres se destacan en El Candil
Así que, ya te dije que si vas a El Candil, no te vas a arrepentir. Le han dado un cambio al lugar, ahora lo lleva un chef y se nota. La comida es espectacular, esos arroces son de otro planeta. Te lo digo en serio, tienes que probar el arroz del señoret. El trato del personal es súper cercano, y con la chimenea en el comedor, el ambiente se siente de lujo. Además, lo mejor es que el precio se queda entre 20-30€ por persona, así que está más que bien. Claro, si te pones a pedir el menú completo, quizás suba un poquito, pero vale cada céntimo.
También te digo que si te molesta un poco el ruido, a veces el salón puede estar algo bullicioso. Pero no deja de ser un sitio acogedor, ideal para comer en grupo con amigos o una cita con tu pareja. Las mesas cerca de la barra y la terraza para esos días calurosos son un puntazo. Pero vamos, que los platos están tan ricos, que se te olvida el ruido en un momento. Yo estuve cenando y todo estaba más que rico, con una calidad de producto increíble.
Y si hablamos de los postres, ¡prepárate! Pepi tiene unas manos mágicas. La torrija de Baileys con helado de café es una combinación que te vuela la cabeza. Y no olvidemos la tarta de pistacho, que es pura delicia. En fin, cuando estés en El Candil, lo mejor que puedes hacer es dejarte llevar y pedir un par de postres. No te vas a arrepentir, ¡te lo prometo!
Hay opciones de comida casera en la carta del restaurante
Ya te digo, El Candil se ha convertido en el sitio que no te puedes perder si andas por Siete Aguas. Este bar tiene un ambiente cojonudo y además están cerca de la autovía, así que es una parada obligatoria. La atención es de lujo, y hablemos claro: si tienes alguna intolerancia o eres veggie, aquí se ponen las pilas. Personalizaron mis platos por completo y me dejaron comer sin un solo estrés. ¡Un 10 para ellos! Volveré seguro.
Me flipó la carta, sobre todo porque la comida es totalmente casera. El menú está a 17 € y, créeme, por lo que te sirven, está más que justificado. Los arroces son una locura, el fumet se hace con productos frescos de la huerta valenciana. Nada de caldos de brick ni verduras congeladas, lo mismísimo del mundo. Y el pan, ojo, ¡lo hacen ellos también! Es un festín en el plato.
Tienes que probar el arroz meloso con carabineros y vieiras. Para morirte. Y de postre, no puedes irte sin el tiramisú casero o la bomba de chocolate caliente. Sería un error monumental no compartir esos postres, porque son del tamaño de un balón. Aunque sí, a veces el servicio va un poco lento, pero el buen rollo compensa. En general, el ambiente es bastante amable y acogedor.
Y sí, hay un montón de opciones de comida casera en la carta. Tienen platos de bolos que son tradición pura, sin florituras que hagan que te pierdas en el plato. Así que si te gusta comer rico y bien, ya sabes, El Candil es tu sitio. Seguro que vuelves cada vez que pases por ahí. ¡No hay excusas!
El ambiente del restaurante es adecuado para grupos grandes
Hombre, ¡tienes que dar una vuelta por el Restaurante El Candil! Está en la C. José Serrano, 6, 46392 Siete Aguas, Valencia y la verdad es que se lleva esas 5 estrellas sin problema. Al entrar, sientes esa vibra de cervecería de toda la vida, pero también te hace sentir como en casa. En cuanto pones un pie ahí, aparece Pepi y te lleva a la mesa. Luego, no pasa ni un minuto cuando Pepe llega con su energía y empieza a cantar la carta de bocadillos. ¡Un espectáculo!
Mira, pedimos una tortilla de patatas con panceta que está de vicio y un bocata de ternera con ajos, patatas y huevos que ni te cuento. Todo súper fresco y rico. No se olvide el acompañamiento de aceitunas, guindillas, cacauets y dos TURIA de barril bien frías. En serio, ¡bravo por estos dos! El lugar es precioso y muy acogedor, con esa esencia familiar que te hace sentir en confianza. Y los dos, Pepi y Pepe, son adorables. El servicio es impecable, no hay más que hablar.
Y hablando de la comida y el ambiente, no hay que dejar pasar el buen rollo que se respira por ahí. El ambiente es perfecto para grupos grandes, ¡no te preocupes por eso! Hay un montón de plazas de aparcamiento en una calle bien amplia y, además, el aparcamiento es gratuito. ¡Así que puedes venir con toda la pandilla, hacer un buen ruido y disfrutar de una buena comida! La próxima vez, ¡un carajillo y para casita! ¡Vamos a volver, seguro!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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