
Si buscas un plan chido para llenar el buche en Gestalgar, no busques más: Restaurante El Merendero es el lugar. Con una parrilla de primera y un ambiente que te hace sentir en casa, aquí van a mimar tu paladar. Imagínate degustando una parrillada con chuletas, chorizos y morcillas, todo a la brasa. Ah, y si llevas peques, no olvides pedirles los nuggets de pollo con patatas, ¡se derretirán de felicidad!
Este sitio es súper sencillo en decoración, pero no te dejes engañar: su comida está de lujo y el trato familiar te va a conquistar. Además, su ubicación, justo a orillas del río, te da ese toque especial que buscas al comer al aire libre. Ya sea que te cueles después de un paseíto por la zona o que llegues directo a zampar, la variedad de platos que ofrecen te va a dejar con ganas de más. Así que ya sabes, si te apetece una buena paella valenciana o unas tapas, este es tu sitio.
Restaurante El Merendero
Página web
Horarios Restaurante El Merendero
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–1:00 |
| martes | 8:00–1:00 |
| miércoles | 8:00–1:00 |
| jueves | 8:00–1:00 |
| viernes | 8:00–1:00 |
| sábado | 8:00–1:00 |
| domingo | 8:00–1:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante El Merendero
Dónde se encuentra el Restaurante El Merendero
Si buscas un buen sitio para comer en Gestalgar, ¡tienes que probar el Restaurante El Merendero! Este lugar ha vuelto a abrir después de la Dana, y la verdad es que no lo podía creer. Ayer cenamos ahí y, como siempre, la cena fue fabulosa. Raúl, el dueño, nunca defrauda. La comida está delicioooosa, el ambiente es genial y el trato es de lo mejor. Aunque la zona de baño todavía está en modo recuperación, te aseguro que vale la pena parar a comer o cenar aquí. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.
El servicio es perfecto, en serio, y la comida está de locura. Tienes una variedad de platos que se ajustan a todos los bolsillos. Te ponen la cuenta en un rango de 10-20 €, así que no se te va a ir la nómina en una sola cena. Todo, muy bajo en ruido, ideal para charlar con los panas. Eso sí, no había eventos especiales, pero a quién le importa si la comida está buenísima y el sitio es acogedor.
Ahora, si estás buscando algo más crítico, hay quien dice que el restaurante es sencillo, pero eso no le quita su encanto. Las bravas estaban bien, aunque la paella de algunos salió un poquito salada. Recibieron las quejas y, aunque se disculparon, no hubo ningún detalle en la cuenta, pero bueno, los peques no podían esperar más. Al final, los responsables son amables y eso también cuenta.
Pero lo que todos destacamos es el trato increíble que te dan. Es un ambiente familiar y todo a la brasa es brutal. Sí, la Dana les afectó, pero están de vuelta y mejor que nunca. De hecho, están justo al lado del río, así que puedes disfrutar de una comida espectacular mientras ves el paisaje. Paella Valenciana de Pollo y Conejo con Caracoles es uno de los platos recomendados. Si andas por la zona, no dudes en hacer una parada ahí. ¡Te va a encantar!
Qué tipo de comida se sirve en El Merendero
Ya te digo que El Merendero tiene su encanto, pero no os confiéis demasiado en la comida. La paella que pedimos, que se suponía que llegaría a las 14:30-15h, apareció acompañada de los entrantes antes de que pudiéramos acabar con ellos, y cuando finalmente nos pusieron la paella a las 15:30, ya no estaba caliente. Una paella a leña, pero reposada tanto tiempo pierde toda su magia. Aparte de eso, el servicio fue un poco lento, aunque la camarera era supermaja. Eso sí, si tienes intolerancia al gluten, no esperes mucho soporte. Nos parecía que estaban un poco perdidos con el tema.
Ahorraos el mal rato, porque la experiencia que tuvimos fue de risa por lo triste. Hicimos la reserva de una paella para seis a las 14:30, y no nos sirvieron nada hasta las 17:00, o sea, ¡más de dos horas de espera! El arroz estaba duro y salado y nos sirvieron un plato de calamares que parecía una broma, un calamar enano entre un montón de verduritas. Lo peor fue que estaba en un comedor agobiante, sin aire acondicionado. La temperatura era insoportable. Para colmo, nos querían cobrar 121 euros, que es un auténtico robo.
Así que, ¿qué se sirve en El Merendero? Menú típico de parrilla y tapas, ¡pero cuidado! Tienen paella valenciana, patatas naturales y ensaladas, aunque de tapas, casi todo es congelado. No es que sea la mejor opción si buscas una experiencia culinaria auténtica, así que yo buscaría alternativas en el pueblo la próxima vez.
Es recomendable reservar una mesa en El Merendero
Mira, si buscas un buen sitio para comer, El Merendero en Paseo de los Chorros no está nada mal. Tienen una terraza chulísima, pegada al río, que en verano es un lujazo. La comida es buena, de calidad y el ambiente es bastante agradable. El personal es un encanto, siempre con una sonrisa y buena onda. Es un lugar que te invita a relajarte, pero hay que tener cuidado con las moscas, que parecen disfrutando más que uno de la comida.
Ahora, hablemos del menú. La parrillada que probé estaba espectacular, con chuletas, morcillas y un par de verduras a la brasa que estaban para morirse. Aunque hay que decirlo: el precio pica un poco. Por un plato de embutido (que lleva un poco de todo) te puedes gastar 20€, y eso sin contar el postre y la bebida. Así que si eres de los que cuidan el bolsillo, quizás te parezca un poco caro. Pero bueno, la calidad a veces merece la pena, aunque las porciones podrían ser un poco más generosas.
En el lado negativo, la experiencia con el servicio puede ser un poco incierta. Hubo una ocasión en que pedimos paella para llevar, y la presentación fue un desastre. Los taper eran de postre y las paellas estaban frías. Eso sí que fue un chasco, más si consideramos que cada uno costaba 9€. Así que, ten cuidado con lo que pides para llevar.
Por otro lado, si llevas niños, se lo van a pasar de lujo. Nuggets de pollo con patatas que les encantan y luego un heladito en el chiringuito, eso siempre es un hit. La verdad es que no hay nada mejor que disfrutar de un buen plato y después un chapuzón en la piscina del río.
Finalmente, sobre la pregunta de si hay que reservar mesa, definitivamente sí. Si vas en fin de semana o en época de calor, mejor asegurarte una mesa. Llama antes y coméntales que quieres pedir para evitar sorpresas. Pinta que el buen rollo en el servicio y el ambiente siempre ayudan, así que mejor prevenir que curar. ¡Tú decides!
Qué platos destacan en el menú del Restaurante El Merendero
Te cuento que El Merendero es el lugar ideal cuando buscas buena comida y un ambiente acogedor. Cuatro estrellas se llevan sin problemas. Este es un negocio familiar y se nota en la forma en que te tratan. La comida es espectacular, con embutido y chuletas a la brasa que son para chuparse los dedos. No te olvides de pedir las fuentes de patatas fritas y verduras, son espectaculares. Éramos diez comensales y todos salimos contentos, la atención fue de diez, cumplieron nuestras expectativas en calidad, cantidad y, sobre todo, en precio, que ronda entre 10-20 € por persona.
La primera vez que fui, me quedé impresionado, así que si te preguntas si vale la pena, la respuesta es un sí rotundo. El sábado pasado, fui con mi pareja a cenar, y la experiencia fue increíble. Además de la comida espectacular, el ambiente es muy acogedor, gracias al trato que recibimos del dueño. El tipo es súper amable, con un don de gentes que hace que te sientas como en casa. Totalmente recomendable, volvería mil veces. ¡Mil gracias por la experiencia!
Y no puedo dejar de mencionar lo bien que se come aquí. La atención es siempre top y la comida casera a la brasa se lleva todos los aplausos. Si te decides, asegúrate de disfrutar de las vistas al río que son una pasada. He ido varias veces en verano y la paella a la leña es una delicia, aunque la carne a la brasa también es para no perdérsela. A veces se nota que están desbordados, porque siempre está lleno, que por algo será, así que haz tu reserva. ¡No te quedes sin mesa!
Y ya que estamos, ¿los platos que destacan en el menú? Te recomiendo las chuletas de cordero, la ensalada de la casa, esas patatas naturales y, por supuesto, el embutido que es un must. Y no te olvides de la tarta de zanahoria, que también es la bomba. Si buscas un lugar de buen rollo, comida rica y un trato de lujo, El Merendero es tu sitio, sin duda.
Hay opciones para niños en el menú
Y así, terminamos en El Merendero, un sitio que, aunque está al lado de la Playera de Gestalgar, tiene su propia onda. Es verdad que no es un mega lujo, pero el rollo de estar casi tocando el río Turia mientras saboreas un trozo de carne asada, tiene su encanto. Tienen aire acondicionado en interior, lo cual es un gran plus en estos días de calor infernal. Hacen paellas, tapas y platos combinados que, aunque a veces pueden parecer un poco caros, el ambiente es bastante relajado y se pasa bien con la family y los colegas. Eso sí, apunta a reservar los fines de semana, se llena rápido.
Ahora, hablemos de la comida. Si hay algo que me flipó fue el olor a brasas en la terraza, eso de ver cómo cocinan la carne y la paella al lado tuyo, tiene su magia. El trato es fenomenal, se siente bienvenido desde el momento en que llegas. La calidad de la comida está muy bien, y lo mejor fue la tarta de zanahoria, que me dejó sin palabras. La verdad, una experiencia que vale la pena.
Pero no todo es color de rosa. He oído a algunos quejándose. Uno de mis compas, un motero, dijo que pagaron 18€ por un platillo de chorizos y morcillas que, según él, les pareció un atraco. Vamos, que si no preguntas bien antes, te puedes llevar una sorpresa. Es una pena que en un sitio tan chido ocurra esto.
Y sí, para los peques, tienen opciones. No te preocupes, que no van a dejar a los niños sin comer. Si hay un vegetariano en el grupo, como el esposo de alguien que fui con, el dueño está dispuesto a preparar algo de vegetales asados y ensalada. Así que, aunque no sea un menú exclusivamente infantil, hay alternativas para que los más pequeños también puedan disfrutar.
El Restaurante El Merendero tiene un ambiente familiar
La verdad, si buscas un sitio donde ponerle dientes a la carne, El Merendero es de esos lugares que no fallan. Le metimos a la parrilla y madre mía, ¡la carne a la brasa es de primera! El dueño está siempre al quite y eso se agradece. Llegamos sin reserva sobre las 16:00 y, a pesar de lo tarde, nos atendieron sin problema. Las instalaciones limpias, con buen rollito, y el aire acondicionado es un detalle que se agradece en verano. Además, las patatas fritas son caseras, un punto a favor que no se ve en todos lados. Pedimos de todo un poco: ensalada, bravas, solomillo, merluza rebozada y hasta unas chuletitas de cordero. ¡Todo un espectáculo!
Ahora, no todo es perfecto. Si vas entre semana, puedes encontrarte un ambiente tranquilo y familiar que está de lujo. Aunque a veces los días de menos afluencia son un poco estresantes para el personal. Comimos bien, pero no fue nada extraordinario, la carne estaba buena, pero el pescado y la sepia me sorprendieron más. Me habría gustado ver unas verduritas a la parrilla en vez de solo papas fritas, ¡hubiese sido una delicia! Así, en un martes, aún con poca gente, el servicio era un poco agobiado, aunque muy atentos. Imagínate en fin de semana, eso tiene que ser una locura.
Por otro lado, hay quien ha salido un poco decepcionado. Pensaban que estar en un sitio familiar y antiguo iba a ser sinónimo de buenas tarifas, pero se encontraron con un precio más alto de lo esperado. Las tapas estaban bien, sí, pero no tan baratas como en otros pueblos cerca de Valencia. Aunque la calidad de la carne y el postre fueron un punto a favor, el plato combinado sorprendió muy para mal. Al final, el precio que pagaron no correspondió con lo que se imaginaban tras ver el ambiente del bar.
Así que, haciendo un resumen, El Merendero sí tiene un ambiente familiar. Ideal para ir con los peques a disfrutar de una buena comida al aire libre y pasarla bien. Solo te diría que, si quieres evitar sorpresas y comerte la mejor experiencia, sube un día entre semana y llega un poco más temprano. ¡Ya nos contarás cómo te fue!
Se puede comer al aire libre en El Merendero
El Merendero es un sitio que tiene su rollo. Tiene 3 estrellas, y aunque no es la crème de la crème, cumple con lo básico. El servicio está bien, y la comida, cuando aciertas, está bastante buena. La paella, por ejemplo, está muy rica y solo te cuesta 9€. Ideal si buscas algo sabroso. Pero ojo, si te lanzas a por la carne a la brasa, ahí te la clavan. Por 22€, te ponen un platillo con panceta, chorizo, morcilla, longaniza y unas chuletitas que se ven diminutas. Para lo que vale, es bastante estafa. Así que ya sabes, si vas, planifica bien lo que pides.
Por otro lado, he escuchado que Raúl y su equipo son un encanto. Te tratan como si estuvieras en casa, y la comida sale generosa y rica. El ambiente está bien chido, es un lugar para desconectar y estar en plena naturaleza de ese pueblo tan bonito que es Gestalgar, junto al río. A este le ponen 5 estrellas por su servicio y el buen rollo que se genera. Así que si te animas a visitarlo, es una experiencia digna de repetir con buena compañía.
Sin embargo, no todo es color de rosa. Una familia que fui con dos peques se llevó una decepción enorme. Una tortilla que nunca vio la luz y comida fría que tardó más que un paseo. ¡Tardaron 3 horas en servir! Si decides pasar un rato allí, lo mejor es ir con tiempo y paciencia, porque el servicio pudo haber sido mejor. Y si ves que no van a salir bien las cosas, mejor vete a otro lado.
Y para ti que te preguntas si se puede comer al aire libre en El Merendero, la respuesta es un sí. Tienen una terraza con vistas preciosas, así que si el tiempo acompaña, puedes disfrutar de tu comida al aire libre mientras te relajas. Sin duda es el plan ideal para digerir esas hamburguesas o ese buen plato de paella, ¡no te lo pierdas!
Qué tipo de parrillas son utilizadas en El Merendero
Como te digo, El Merendero tiene su magia, pero la cosa se complica de vez en cuando. El día que fuimos, íbamos con ganas de comer paella, ya que habíamos hecho la reserva para tres. Pero al llegar nos sueltan que no hay paella. ¡Vaya chasco! Pero en vez de dejarnos colgados, los tíos nos ofrecieron otras opciones y, al final, incluso nos hicieron un descuento por las molestias. La comida estaba buena, aunque hay que decir que el ambiente estaba un poco agobiado por la gente. ¡Todo el mundo quería lo mismo!
Ahora, no todo es color de rosa. Hay días que parecen una pesadilla. Eso de esperar casi una hora para que te digan que ¡la cocina se ha pirado! Es para flipar. La peña se iba sin pagar y estaban a punto de montar un lío monumental. Te juro que fue un caos total, con muchísima gente gritando y todo. Una pena, porque el lugar tiene su encanto y podría ser un sitio brutal si tuvieran mejor gestión.
También probamos las chuletas y las patatas fritas. Estaban deliciosas, y eso no se puede negar. Pero la atención… ¡madre mía! Nos sentamos y fue como si desaparecieran. Tuvimos que hacernos notar para que alguien viniera a atendernos. La comida llegó tarde, sin cubiertos, y no hablemos del baño, que daba más miedo que lo que puedes encontrar en una fiesta de pueblo. La verdad, para un domingo, no tengo muchas ganas de repetir.
En cuanto a las parrillas, en El Merendero utilizan brasas que son ¡una auténtica maravilla! Te traen ese sabor a leña que hace que todo sepa mejor. Desde las chuletas de cordero hasta el embutido a la brasa, todo se hace a la vista y huele de lujo. Así que aunque haya sus momentos de locura, ya sabemos que, en lo que a la parrilla se refiere, son unos fenómenos.
El Merendero ofrece opciones vegetarianas o veganas
Ya te digo, El Merendero es un sitio que puede ser una montaña rusa. Por un lado, hay días en los que te sacas el sombrero: hemos almorzado fenomenal. El trato del personal es de 10, super amables y dispuestos a hacerte sentir a gusto. Además, el local está justo al lado del río, lo que lo hace súper agradable para un brunch entre colegas o con la familia. Si buscas algo barato para comer, te saldrá en torno a 1-10 € por persona. Así que si pasas por Gestalgar, no dudes en darle una oportunidad. Yo volveré sin pensarlo.
Pero no todo es color de rosa. Hay veces que la experiencia no es tan buena. Escuché que algunos acabaron decepcionados porque reservaron en la terraza para disfrutar del paisaje y los metieron en un comedor oscuro. Una desilusión total. Para colmo, el precio se les disparó: 60 € solo por la bandeja de brasas para tres. Al final, por más de 100 € por persona, dan ganas de ir a otro lado. Eso sí, si tienes críos y quieres relajarte un poco, es ideal porque aquí hay espacio para todos, aunque se arme un jaleo.
Y bueno, en cuanto a la comida, hay de todo. Desde las bravas y bocadillos que están de lujo, hasta lo que he oído de las paellas, que son de las mejores en años. Eso sí, la bandeja de carne se les puede ir de las manos: un palo de 140 eurazos que deja un regusto amargo. El lugar tiene cosas buenas, pero no siempre cumple con lo prometido.
Ahora, si eres vegano o vegetariano, te cuento que el menú de El Merendero no es muy amigable para ti. La carne a la brasa y los embutidos son los reyes del sitio. Así que, si no comes carne, puede que lo tuyo sea llevarte un bocata o buscar otra opción por ahí. Al final, el lugar tiene su encanto, pero hay que ir con expectativas realistas.
Qué postres están disponibles en El Merendero
El Merendero en Gestalgar es un rinconcito increíble que no te puedes perder. Desde que llegas, ya sientes esa vibra acogedora. Raúl y su equipo te hacen sentir como en casa, la atención es de lujo. Y cuando hablo de comida, ¡madre mía! Raciones abundantes y de calidad a un precio de risa, entre 10 y 20€ por persona. ¡Lo recomendamos al 200%!
Si te gusta la buena comida, la paella hecha a leña es un básico que no puedes dejar pasar. Además, las tapas son otro rollback que te harán la boca agua. Y lo mejor es que el servicio va como la seda, nada de esperas eternas. Tienes un ambiente espectacular al borde del Río Turia, que le da un toque especial a tu cena. Así que, si quieres comer como un rey sin quedarte en la ruina, este es el lugar.
La brasa de El Merendero es legendaria. La caldereta de cordero y las chuletas son otro nivel. ¡Ah! Y no olvides probar la tarta de zanahoria, que es para quitarse el sombrero. A pesar de que hay alguna crítica de precios, la mayoría se siente más que satisfecho con lo que ofrece el lugar.
Y para terminar, si te preguntas por los postres, aunque no tengo una lista completa, tiene que ver con la tarta de zanahoria que mencionaron varios. Seguro que tienen alguna delicia más, pero eso te tocará descubrirlo cuando vayas. No te arrepentirás, ¡vaya que sí!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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